
El embarazo desencadena una revolución hormonal que te cambia por dentro y por fuera.
Estos mensajeros químicos (estrógenos, progesterona, corticosteroides y gonadotropina coriónica humana, hCG) que “mandan” en tu cuerpo aseguran que la anidación del huevo fecundado tenga éxito y, después, “deprimen el sistema inmunitario de la madre para que no ataque al feto, un organismo genéticamente diferente al suyo” explica la doctora Begoña Olartecoechea, ginecóloga de la Clínica Universitaria de Navarra.
Además, estas hormonas hacen que el metabolismo materno trabaje a tope, aumentando órganos como el corazón o los riñones para proporcionar al bebé todo lo que necesita.
Los primeros síntomas el embarazo
Muchas mujeres sospechan de su embarazo antes de que el test que mide la presencia de hCG en la orina dé positivo, debido a los cambios físicos y las sensaciones que las hormonas ya están provocando:
- Temperatura corporal más alta. Suele elevarse un grado desde el inicio debido al incremento de la progesterona en el organismo.
- Somnolencia y cansancio. Tanto la hCG como la progesterona son inductoras del sueño. Y el aumento metabólico hace que el corazón lata más deprisa (el gasto cardíaco aumenta en un 50% al final del primer trimestre), lo que te hace estar más cansada. Además, la tensión arterial disminuye, potenciando la sensación de un sopor continuo.
- Congestión nasal. Es muy habitual que las mucosas de la nariz, la faringe y la laringe se congestionen de forma pasajera.
- Cambios en algunos sentidos. Como el del gusto y el del olfato. El aumento de estrógenos hipersensibiliza a ambos sentidos y algunos olores o sabores pueden llegar a resultar bastante desagradables. También es posible que hayas notado un cierto sabor a “metálico” en la saliva.
- Sensibilidad en los pechos. El simple roce con la ropa puede ser molesto. Es por los estrógenos. Desde los primeros estadios de la gestación, la hinchazón, los picores y las punzadas son normales, así como el oscurecimiento de la areola del pezón y, a veces, la aparición de unos pequeños bultitos en ésta, conocidos como tubérculos de Montgomery.
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