
Las alergias alimentarias se manifiestan al introducir nuevos alimentos en la dieta del niño: el anticuerpo inmunoglobulina E (IgE) suele ser el responsable de la reacción inmunológica del organismo frente a una comida.
Los factores genéticos influyen (es más probable que un niño con padres alérgicos desarrolle alergias similares), pero se desconoce en qué medida. Los hábitos alimenticios de cada población sí son más decisivos: en España, las reacciones más comunes suelen ser a la leche de vaca y al huevo, pues forman parte de la dieta básica desde edades tempranas.
Ante la sospecha de alergia, el pediatra indicará una serie de pruebas que confirmen el diagnóstico como tests cutáneos, determinación de la IgE específica en sangre y pruebas de exposición o tolerancia al alimento, bajo estricto control médico. Si el resultado es positivo, su dieta será muy controlada.
Buenas recomendaciones
Salvo en el caso de la leche y el huevo, en el resto de alimentos la alergia puede manifestarse tras llevar años tomándolos. Una dieta variada que excluya el alimento problemático aporta los nutrientes necesarios para un correcto desarrollo. Sólo en casos excepcionales un experto elaborará una dieta en función de las alergias. Otro dato tranquilizador: un 60-70% de los niños alérgicos a las proteínas de la leche de vaca y al huevo los toleran a los 6-7 años (los otros alimentos tienen peor pronóstico).
Para terminar, ten presente quela lactancia materna retrasa la aparición de alergias y que es importante la introducción tardía y progresiva de los sólidos: no darle huevo (clara) ni pescado antes del año, y evitar los frutos secos, el cacao y las especias hasta que cumpla 2 años.
¿Es intolerancia o alergia?
Aunque ambos trastornos puedan parecer similares (de hecho, en muchas ocasiones se confunden), se diferencian tanto en la causa que los provoca como en los síntomas que muestra la persona que los sufre:
Intolerancia
Este problema afecta al sistema metabólico y se produce cuando el organismo asimila mal un determinado alimento. Se debe a la carencia o mala función de una enzima digestiva.
Los síntomas:
Los más comunes son dolor abdominal, náuseas, vómitos o diarrea. Las pruebas alérgicas son negativas.
Alergia
Se trata de una reacción del sistema inmunológico a una determinada comida. Las más frecuentes están mediadas por los anticuerpos Inmunoglobulina E (IgE).
Sus síntomas:
Los habituales son urticaria y edema facial, pero a veces también aparecen conjuntivitis, rinitis, asma y molestias gástricas. Los síntomas se manifiestan a la media hora de tomar el alimento y desaparecen a las pocas horas, bien espontáneamente, bien con tratamiento.
Más información:
Remedios para los cólicos del lactante
Bebé: refuerza sus defensas


Todavía no hay comentarios