Los alimentos que más reacciones alérgicas provocan en los niños son:
La leche de vaca: En realidad, no es la leche, sino sus proteínas (lácteas y séricas). La reacción se manifiesta entre los 3-6 meses de vida y desde las primeras tomas. El principal aporte nutricional de la leche son esas proteínas de excelente valor biológico y el calcio. Pero tranquila, porque en el mercado existen fórmulas adaptadas a base de proteínas altamente hidrolizadas (consideradas hipoalergénicas) y leches elementales (con proteínas fragmentadas en aminoácidos), que cubren las necesidades del niño.
También se puede optar por leches vegetales como la de soja o la de almendra, que contiene nutrientes similares a la de vaca y es bien aceptada por los niños por su sabor. Otras opciones válidas son la leche de arroz, de mijo o de maíz. Por otro lado, si te preocupa el aporte de calcio ten presente que hay muchos alimentos con cantidades iguales o superiores a los de la leche, como las verduras de hoja verde y las legumbres.
Son equivalentes en calcio a medio vaso de leche: 50 g de espinacas o 100 g de acelgas o berros, 50 g de alubias o 110 g de garbanzos, 2 sardinas en conserva, 20 almendras o avellanas o 3 higos.
Presta atención a las etiquetas de carnes procesadas, como el jamón de York o la mortadela, las salchichas, sopas de sobre, cereales, pasta, bollería, helados, batidos o chocolate, pues pueden contener leche.
Huevo: La reacción alérgica se manifiesta desde las primeras ingestas, hacia los 10-12 meses. Altamente proteico, el huevo contiene hierro, vitaminas (sobre todo del grupo B), calcio, fósforo, selenio y zinc. Si tu hijo no puede tomarlo, sustitúyelo por 80-100 g de carne, pescado o ave. Las legumbres son también buenos sustitutos, así que puedes optar por 80 g (en crudo), de guisantes, lentejas o garbanzos. Cuidado al adquirir pasteles, sopas de sobre, helados o salchichas, ya que pueden llevar huevo.
Pescado y marisco: Con nutrientes equivalentes a los del huevo, puedes sustituirlos por cantidades similares de carne, ave o legumbre. Tomar dos huevos por cada 100 g de pescado o marisco es otra opción.
Legumbres: Sus aportes nutricionales fundamentales equivalen a los del huevo, la carne, las aves o el pescado, de manera que puedes darle a tu hijo unos 100 g de éstos o un par de huevos, en lugar de un plato de legumbres.
Frutas: Son las denominadas rosáceas (manzana, pera, melocotón, albaricoque, ciruela, cereza, fresa) y las cítricas las causantes de la mayoría de las reacciones alérgicas. Por otro lado, el aumento del consumo de frutas exóticas ha disparado las reacciones a frutas como el kiwi o el aguacate. Basta con evitar las responsables de la alergia y elegir otras para obtener fibra, vitaminas y minerales.
Frutos secos: Nuez, castaña, cacahuete y avellana son los responsables de la mayoría de las alergias. Pero su aporte de ácidos grasos y minerales se puede suplir con huevo, carne, ave o pescado. Presta atención a las etiquetas de salsas, postres, chocolate y bollería, porque pueden contener trazas.
Más información:
Alergia a la leche.
Otitis en niños.

