La segunda ciudad más grande de China, capital de negocios del país, estrena otro proyecto urbano puntero. Se encarga de ejecutarlo el estudio de arquitectos Atkins, que ya conquistaron notoriedad global con el cuarto hotel más alto del mundo (Burj Al Arab, en Dubai). Está vez han optado por una estrategia desconcertante. En vez de crecer hacia arriba, prefieren mirar al subsuelo.
Icono asiático
El
presupuesto que manejan es de 275 millones de euros. Su objetivo es
un hotel de lujo adosado a una cantera de cien metros de profundidad.
Se llamará Intercontinental Shimao. Tendrá cinco estrellas. El
complejo cuenta con varios restaurantes, un gran salón de banquetes
y las últimas tecnologías, obligatorias cuando pretendes alojar a
ejecutivos globales. Estará situado al pie de la montaña
Tianmenshan, en el distrito de Songjiang. Pretenden que se convierta en un icono de la floreciente arquitectura asiática,
Dos plantas bajo tierra
De sus diecinueve plantas, dos estarán por debajo del
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