Tullia Jack, estudiante de filosofía en Melbourne, Australia, eligió como tema central de su tesis de fin de carrera una de las tareas menos gratificantes del día a día, la colada.
Según el estudio, lavar la ropa tan a menudo no es necesario y es un despilfarro de agua y luz.
Para ello llevó a cabo un estudio con treinta voluntarios de 18 a 56 años a los que instó a usar los mismos pantalones cinco días a la semana durante tres meses.Al cabo de tres semanas, la mitad del grupo declaró que no quería ponerse la misma prenda un día tras otro, pero superada esta etapa crítica, unos quince participantes se negaron a prescindir de sus pantalones alegando que se habían convertido en su prenda favorita.
Finalizado el estudio, que ha tenido una gran repercusión, los pantalones sucios serán expuestos en marzo en la Galería Nacional como prueba de la investigación.
Una experiencia que ha servido para demostrar que con menos lavados se puede ahorrar una gran cantidad de agua y electricidad, así como reducir el coste de detergentes, suavizantes y otros productos de limpieza.
La investigación también ha desvelado otros datos cuanto menos curiosos como que los pantalones de los hombres se 'resienten' menos que los de las mujeres, aunque Tullia dice que "el principal problema es el olor corporal".
Por último, Tullia ha confirmado con su hipótesis que vivimos aferrados a los dictados de una sociedad que nos obliga a lavar la ropa de una manera "casi compulsiva e innecesaria".
"No es necesario lavar la ropa con la frecuencia que lo hacemos. Adoptamos tareas y normas sociales sin rechistar ni plantearnos si son válidas o no. Pero si miramos hacia atrás, la historia nos enseña que este tipo de tareas van y vienen, y luego desaparecen", concluye.
Fuente: Gentside.

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