ACTIVIDAD DE TUS AMIGOS

    El turista accidental

    Aléjense de esta tribu

    Las autoridades peruanas advierten a los viajeros internacionales de que no se acerquen a los integrantes de la tribu Mascho-Piro. Se trata de una comunidad amazónica que vive normalmente aislada del mundo moderno. En 2011 empezaron a dejarse ver en las inmediaciones de un río frecuentado por aficionados al turismo ecológico, informa el diario The Guardian.

    Guardabosques herido, indio muerto

    ¿Por qué debemos andar con más cuidado? En la zona de bancos de arena del río Madre de Dios se han registrado al menos dos ataques con flechas de arco. El primero ocurrió el pasado mes de mayo. La siguiente agresión tuvo lugar en octubre y se saldó con un guardabosques herido. Un mes más tarde se produjo el incidente más grave y misterioso: la muerte de un indio matsiguenka, Nicolas "Shaco" Flores, que mantenía una larga relación con los mascho-piro. Hablaba dos de sus dialectos y les había proporcionado útiles como machetes y cacharros de cocina. Todavía se especula con los motivos de este homicidio.



     width=

    Gas y petróleo

    Los expertos barajan varias tesis para explicar este aumento de agresividad de estos índigenas, normalmente recluidos en áreas concretas de la jungla. Se señalan como probable motivo de su nerviosismo la tala de madera cerca de estas poblaciones y los vuelos bajos de aviones que se dirigen a una refinería de gas y petróleo abierta recientemente. La organización Survival International acabá de hacer públicas tres imágenes de los mascho-piro, una tribu reclusiva y prácticamente desconocida hasta ahora. Dos de esas fotos fueron tomadas a mediados de noviembre por un arqueológo español llamado Diego Cortijo. Las hizo seis días antes de la muerte de Flores.

    Sitio de gran tránsito

    Se calcula que la población mascho-piro es de unos centenares, localizados en las inmediaciones del parque nacional Diamante. Hasta ahora se ha avistado a un clan de sesenta, de los que unos veinticinco eran adultos. "El sitio donde se les ha visto es de gran tránsito", señala Carlos Soria, de la Universidad Católica de Lima.

     

    Todavía no hay comentarios