Amelia Earhart fue una mítica pionera de la aviación estadounidense. Nació en Atchison, Kansas, en verano de 1897. Desapareció en 1937 en algún lugar no identificado del océano Pacífico. Su aeroplano cayó en picado mientras intentaba una travesía alrededor del mundo. En aquella época era tan popular que el presidente Roosevelt autorizó la búsqueda con nueve barcos y sesenta y seis aviones. La intrépida aventurera había escogido como destino final la isla de Howland, un paraíso al que no pudo llegar. Setenta y cinco años después, si cualquier de nosotros quisiera visitar ese mismo lugar, tampoco podría hacerlo. La revista Lonely Planet nos explica por qué.
Algo salvaje
Hablamos de una isla pequeña, de menos de tres kilómetros cuadrados, en forma de alubia. Está situada entre Hawai y Samoa. La administra un organismo gubernamental estadounidense. Sus únicos visitantes son un puñado de científicos escogidos, que acuden anulamente a realizar diferentes estudios. La bióloga Beth Flint, una privilegiada, ha estado siete veces en este paraíso. Así resume sus impresiones: "Nunca me he sentido tan lejos de la humanidad. Es bonito saber que todavía quedan sitios vírgenes y salvajes. Porque, os lo aseguro, la isla de Howland es verdaderamente salvaje".
Bacterias nocivas
Las reglas para acceder a este santuario natural parecen sacadas de una película de ciencia-ficción. Solo se puede vistar partiendo de Honolulú. Hay que tragarse un viaje de ocho días en barco. Los científicos no pueden llevar su equipo, ya que podría tener adheridas bacterias nocivas para el frágil escosistema de la isla. En febrero de este año está prevista una nueva visita. Las posibilidades de turismo son nulas, aunque se estudia instalar cámaras para permitir las visitas virtuales del público interesado.
Mucha historia
La isla pertence a Estados Unidos gracias a una mezcla de imperialismo y heces de pájaros. Suena raro, pero se puede explicar: en 1856 el gobierno promulgó que cualquier ciudadano de EE.UU podría reclamar la propiedad de aquellas islas pequeñas que contuvieran guano (acumulación masiva de excrementos de murciélagos, aves marinas y focas). Este material tiene valor económico porque puede ser utilizado como fertilizante. Con esta legislación expansionista, el país conseguió anexionarse más de cien islas, entre ellas la de Howland. ¿Otro momento histórico de este pequeño territorio? Fue bombardeado tres veces 1941, en la misma misión japonesa que los ataques de Pearl Harbour. La agresión animó a Estados Unidos a sumarse al bando alíado en la Segunda Guerra Mundial.



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