Aprobado raspado. Según un estudio de mercado de Rusticae, un conocido club de calidad hostelera, las camas de 22 hoteles españoles (tipo cinco estrellas o boutique) obtienen la triste nota media de 5,10. La culpa parece estar en la tacañería de los dueños y gestores. Un ejemplo: en nuestro país se suelen invertir 200 euros por cama doble matrimonial, frente a los 600 o 700 que son exigibles y habituales en otros países.
190 millones en camas
La tendencia internacional es a dar más importancia al sueño. La cadena Marriott apostó por una inversión de 190 millones de dólares en compra de camas. Sheraton ha dedicado 40 millones al programa "Sweet Sleeper Bed" (cama para dulces sueños). La cadena Westin lanzó las "Heavenly beds" o "camas celestiales" para asociar sus habitaciones con el confort. El hotel The Benjamin en Manhattan (Nueva York) cuenta con un responsable del sueño y compensa con una noche gratis al huésped que no consigue descansar.
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Limpieza chapucera
Aquí no estamos para presumir, más bien al contrario. Según el informe, el 28,5% de los hoteles tiene carencias de limpieza y el 38% podría mejorarla. Solo el 33,5% se puede declararse en perfecto estado de revista (sin fundas plásticas que atraen ácaros, con sábanas limpias y con colchones aspirados). Otra cifra clave: el 61,9% de los hoteles apuesta por colchones con muelles bicónicos, que no generan independencia de lechos. Esto quiere decir que en estos modelos las parejas con distinto peso descansan mucho peor.
Solución: protestar
Desde Rusticae recomiendan quejarse si la cama de un hotel no está en buenas condiciones. Es la única forma de que se tomen en serio mejorar el sueño del cliente. Los datos son elocuentes, aunque puede arrojar una sombra de sospecha que el estudio esté financiado por Laxy, una empresa de camas que seguramente busca publicitar estas deficiencias para subir sus ingresos. En todo caso, mejor que inviertan en descubrir la cutrez de nuestros hosteleros que en hacer otro spot con cuerpazos sonrientes dejándose acariciar por las sábanas.


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