Son una tendencia creciente en el sector de mercado conocido como "viajeros cool". Se trata de alojamientos reducidos en espacio, pero sorprendentes por su material, decoración o situación. Son originarios de Japón, pero han ido ganado en comodidad y detalles para trascender la fórmula "dos metros cuadrados con minitelevisor". El suplemento 'S de Moda' ha hecho una selección de los más destacados.
Capsule Hotel
El nombre deja lugar a pocas dudas. Se encuentra en La Haya y es una creación de Denis Oudendijk, artiquecto especializado en trabajar con desechos. ¿Te divierte la idea de pasar la noche en una habitación que en realidad es una cápsula de salvamento marino plantada en un río? Por setenta euros puedes hacerlo.
Yotel
Esta cadena de bajo coste ofrece habitaciones pequeñas en las que los ricos están acostumbrados a dormir. ¿Cómo es posible esta contradicción? Porque el mobiliario es el mismo que las de una cama de primera clase en las mejores aerolíneas del mundo.
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Sleepbox
Pocas cosas más pesadas que verse obligado a hacer noche en un caro y feo hotel junto al aeropuerto. De ahí nace la idea de Sleepbox, habitáculo de madera ideal para viajeros en transbordo. Están situados en las terminales, cuestan cincuenta euros por noche y consta de dos camas, tele y wifi.
Hi-Matic
Se trata de un minihotel en la lujosa ciudad de Niza. Las habitaciones pueden conseguirse desde 70 euros, pero no dejan a todos satisfechos. La primera reseña de Trypadvisor dice "Un hotel incómodo en un sitio precioso". Hi-Matic se vende como ideal para adictos a la tecnología, pero carece de telefónos fijos, por lo que hay que bajar a recepción cada vez que surge un problema.
Lookotels
Este empresa, especializada en diseño de hoteles de bajo coste, inaugura en 2012 su primer establecimiento cápsula en Madrid. El rasgo distintivo será su escasa huella ecológica: se autoabastece de energía y está construido con materiales fácilmente biodegradables.



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