ACTIVIDAD DE TUS AMIGOS

    El turista accidental

    ¿Quedan sitios por descubrir en el mundo?

    La revista New Scientist de Londres dedica un extenso reportaje al asunto y la respuesta es afirmativa. Entre ellos destacan cuevas inexploradas, montañas no coronadas y algunos desiertos. También hay otros lugares donde conocemos muy poco de las especies que las habitan.

    La inexpulnable montaña de Gangkhat Puensum.

    Existen varias islas polares que ninguna expedición o aventurero solitario ha logrado pisar todavía porque no esconden ningún interés especial. Lo mismo ocurre con las montañas de difícil acceso pero que no superan los ocho mil metros de altura, ya que son eclipsadas por los grandes picos que cualquier escalador sueña con coronar.

    [Relacionado: El café más codiciado del mundo]

    Es el caso de Gangkhar Puensum (Bután, sur de la India), con 7.541 metros. Además, en esta región del globo se prohíbe escalar montañas de más de seis mil metros por motivos religiosos. Por otra parte, resulta chocante que el ochenta por ciento de los diferentes tipos de araña australiana sean un misterio para la ciencia, así como el treinta por ciento de los insectos (también abundan otras especies no estudiadas en los fondos marinos).

    Sin movernos de Australia, otro aspecto interesante es que gran parte del país no ha sido pisado por los humanos. Lo curioso es que hay quien piensa que en esos espacios pueden esconderse yacimientos de oro. El autor de bestsellers, Bill Bryson, afirma en su libro "En las antípodas" (2006) que conoció a un explorador que encontró una pepita de oro de 27 kilos en estos arenales ¡y sin tener que excavar!  ¿Animará la crisis a una nueva fiebre del oro en el continente de los canguros?

    [Galería: Una celebración planetaria llamada Halloween]

    El impresionante desierto de Atacama alberga uno de los lugares más tristes del planeta. Nos referimos a la zona de Yungay (Chile), víctima de una extrema sequedad donde no se encuentra ninguna forma de vida. Lo mismo ocurre en varias extensiones de la Antártida y Groenlandia, que también registran ausencia de seres vivos.

    Otro punto donde se centra el reportaje es la rambla de Muynak (Uzbekistán). Antiguo lugar de vacaciones de la Unión Soviética, hoy ha sido reducido a zona desértica. El notable Mar de Aral, que llegó a tener 68.000 kilómetros cuadrados, se ha evaporado por completo por culpa de la brutal demanda de agua de los cultivos de algodón colindantes. Por este motivo, los 50.000 kilómetros de desierto no figuran en los mapas.

    El famoso desierto de Atacama (Chile).

    La revista británica también se ha preguntado cuál será el último hielo en derretirse en el caso de que se llegue a la fase final del cambio climático. De ocurrir, sucedería en la Antártida, aunque no podemos estar  seguros ya que una catástrofe de tales dimensiones tendría consecuencias impredecibles.

    Por último, resulta más seguro señalar que el Océano Ártico será el primero en desaparecer, ya que ha perdido un diez por ciento de su superficie helada en los últimos veinte años.

    También os puede interesar: