Con el frío, las calefacciones, los cambios de temperatura y las peleas continuas para conseguir que se pongan el abrigo, lo normal es que más de uno en casa se te resfríe; y luego vienen las noches sin pegar ojo por toses continuas, la casa invadida por pañuelos de papel (sucios) y la necesidad de mimos y galletas extra.

Para combatir los males de diciembre sin pasar por la farmacia, aquí te propongo unos cuantos remedios naturales. Eso sí, recuerda que si aparecen fiebre u otros síntomas sospechosos lo mejor es una visita al pediatra a tiempo para evitar acabar en urgencias a las tantas de la mañana.
Aquí van:
- El más barato: una cebolla. Así de simple. Nunca imaginaste lo que podría hacer por ti esa triste cebolla que tienes escondida en un rincón de la despensa. Si coges esa cebolla, la partes en cuatro trozos y la dejas en la habitación de la persona que tose o está congestionada notarás los resultados en cuestión de minutos. ¿Tos? Bye-bye. ¿Nariz? Mucho más despejada. Y ahora, a





