ACTIVIDAD DE TUS AMIGOS

    Pintalabios y chupetes

    Si tienes niños… no les compres una tortuguita

    Son encantadoras, pequeñas, tranquilas y fáciles de cuidar... pero peligrosas. En las últimas semanas, se han producido seis brotes de infección relacionada con la salmonella, y las culpables no han sido otras que las tortugas de pequeño tamaño, las más habituales entre las mascotas infantiles.

    Las tortugas, una mascota con un peligro oculto. Foto: Gtres.

    El Centro de Control y Prevención de Enfermedades en los Estados Unidos ha informado de un incremento de este tipo de patologías, con seis casos producidos directamente por las bacterias transmitidas por estos animalitos.  Según sus datos, más de 200 personas han enfermado, entre las que se encuentran niños y bebés: un 63 por ciento de estas tenían menos de 10 años, y casi el 30 eran menores de 1.

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    Desde 1975, la venta de tortugas de menos de diez centímetros está expresamente prohibida por la Food and Drug Administration. Cuando se creó la prohibición, bajó el número de personas que se enfermaban a causa de ellas. Aunque actualmente su comercio sigue estando perseguido entre particulares, las tortugas son una de las mascotas más demandadas del mercado. Además, en muchos casos te las regalan al comprar su casita.

    Por muy limpia que mantengamos su vivienda, si los reptiles se han infectado de salmonella, la transmiten a sus excrementos y por consiguiente a sus caparazones. Los niños más pequeños no pueden resistir la tentación de cogerlas, lo que representa un gran peligro para su salud (los restos de la cepa de salmonela que viven en sus conchas se transfieren al organismo del pequeño en unos cuantos segundos).

    Como el sistema inmunológico del bebé tiene más dificultades para pelear a la bacteria, la enfermedad puede tener un efecto mortal para los más pequeños. Si tenemos tortugas en casa, no debemos dejar que corran libremente por la casa ya que infectarían cualquier zona. Además, cambiar el agua de su habitáculo en el fregadero, donde más tarde lavaremos los platos, tampoco sería una buena idea.

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    En el actual "brote" no se lamentan aún víctimas mortales pero en 2007 un bebé de tres semanas murió de una infección relacionada con la tortuga. En definitiva, parece que hay que extremar las precauciones, aunque al mismo tiempo son muchos los padres y madres que tienen tortugas en casa y nunca han sufrido problemas. ¿Habéis regalado alguna vez una tortuga a tus hijos o sobrinos? ¿Creéis que son peligrosas?