La forma de alimentarnos ha ido cambiando al tiempo que la civilización avanza. La industria ha introducido alimentos apetitosos pero menos saludables que los que podemos extraer (en bruto) de la naturaleza, alimentos destinados a satisfacer nuestro paladar en lugar de nutrir nuestro cuerpo. Tantos siglos de evolución para esto.
Los cavernícolas conocían mejor su organismo y sabían qué comida era la más adecuada para mantenerse sanos y fuertes...
Una nueva corriente aboga por utilizar la dieta como herramienta eliminando aquellos alimentos procesados y refinados que producen enfermedades. Se trata de comer de una manera sencilla y directa, tal y como lo hacían nuestros ancestros, los cazadores-recolectores del Paleolítico.
Relacionado: ¿Por qué no adelgazo dónde lo necesito?
La clave está en consumir alimentos que pueden obtenerse del medio para su consumo inmediato, sin procesar (carne magra, pescado, fruta, verdura, frutos secos y huevos).
De modo que los alimentos deben consumirse respetando su estado natural, siempre que sea posible. Están contemplados pescados y crustáceos (silvestres) , verduras
Más información »de Dieta paleolítica o la obsesión por comer sano