Los caminos de Photoshop son inescrutables. Bueno, más bien habría que decir: ¨Los caminos de los fotógrafos son inescrutables¨. Porque, ¿qué es antes? ¿Los dictados de un diseñador sobre cómo quiere que luzcan en fotografías las modelos que llevan su ropa o el trabajo que le presenta el fotógrafo?
El retoque digital es un arma de
múltiples filos. De poder corregir ligeras imperfecciones (sin tener
necesariamente que ver con el físico de quien es fotografiado, sino
imperfecciones de luz, por ejemplo) que hacen que una foto sea ostensiblemente
más bonita, a provocar tales desaguisados que casi parecen ilusiones ópticas.
El catálogo de errores cometidos con Photoshop van creando una especie de libro
de los horrores.
E
Es el caso de unas fotografías a un
vestido de la diseñadora norteamericana Vera Wang. Los despropósitos visuales en ambas
instantáneas (una por delante y otra por detrás) parecen dignos de la atracción
del juego de los espejos. Por delante, la modelo tiene una cintura más estrecha
que su cabeza. Y eso, como todo el mundo sabe, es imposible. En el famoso
90/60/90, la cintura es medida en proporción con el busto, no con el cráneo,
vaya.
Pero en esta foto del diseño de Vera Wang parecen haberse inventado
nuevos cánones, a tenor de lo visto. La cosa no queda ahí; en la fotografía que
muestra la parte de atrás del vestido, la cintura es... real. Sí, tiene la
proporción y medida acordes a la modelo. ¿Cinturas que se afinan hasta el
paroxismo por delante, pero no por detrás? ¿Qué paradoja corporal esconde esa
decisión estética?
[Relacionado: Vogue se pasa con el Photoshop y le deja sin pecho a una modelo]
Y aún hay más: no solo la cintura está alterada; el vestido
está retocado de forma diferente en ambas instantáneas. En la de frente, es de un
color más verdoso y metálico. En la de espaldas, es gris. La moda es caprichosa
y las telas con las que se crean vestidos son a menudo muy especiales, pero no
tanto. De hecho, todo es tan irreal que lo natural sería pensar que hay dos
modelos diferentes llevando dos vestidos diferentes.
Vera Wang todavía no se ha pronunciado al
respecto. Hace unos años, una campaña de Ralph Lauren en la que también se redujo la cintura
de la modelo hasta una ridícula expresión, produjo tanta repercusión y rechazo
que la firma tuvo que pedir perdón.
Lo cierto es que tanto
fotógrafos como diseñadores como modelos parecen haber perdido la noción de lo
que es real y lo que no. Mientras, las páginas de ese libro de los horrores de
Photoshop siguen aumentando.


