Aceite de argán, el oro líquido del desierto
El árbol de argán es autóctono del sudoeste marroquí, donde crece en un extenso bosque que la UNESCO ha declarado Patrimonio Forestal Mundial de la Humanidad. De sus frutos se extrae el aceite del mismo nombre, rico en ácidos grasos esenciales y vitamina E y con enormes propiedades hidratantes, regeneradoras y antioxidantes.
Los bereberes lo emplean desde antaño en el cuidado del rostro, el cuerpo, el pelo y las uñas. Hoy, algunos laboratorios se han hecho eco de sus virtudes y, además de incluirlo en cremas y lociones, colaboran con cooperativas locales para mejorar las condiciones de trabajo de sus miembros o reforestar el bosque de argán.
Paloma Gil Estrada
Galerías de fotos
1 - 2 de 25
VÍDEOS
1 - 2 de 12
