También se aprende a ser feliz Sí, es cierto, nuestros hijos son consumistas (iPad, Bb, DS, PS3, Wii, PSP...) y poco comunicativos en el cara a cara (se pasan el día chateando por Internet, mandando whatsapp...), pero no es menos cierto que nosotros nos pasamos el 60 % del tiempo trabajando y que apenas nos queda un rato para disfrutar con ellos. La mayoría de los padres suponemos que la infancia es la etapa más feliz y alegre de la vida de ...
más También se aprende a ser feliz Sí, es cierto, nuestros hijos son consumistas (iPad, Bb, DS, PS3, Wii, PSP...) y poco comunicativos en el cara a cara (se pasan el día chateando por Internet, mandando whatsapp...), pero no es menos cierto que nosotros nos pasamos el 60 % del tiempo trabajando y que apenas nos queda un rato para disfrutar con ellos. La mayoría de los padres suponemos que la infancia es la etapa más feliz y alegre de la vida de una persona, pero no siempre es así. Muchos niños no son ajenos a la tristeza, a la ansiedad o a la irritabilidad. Y ¿qué podemos hacer para solucionar esta situación? ¿Cómo se puede conseguir que se sientan bien con los ‘mimbres’ que tenemos? Está claro que no es tarea fácil, pero a ser feliz también se aprende. Varias especialistas en pedagogía y psicopedagogía nos dan las claves.
Las emociones tras el parto menos