10 cosas que a ella, muy seguramente, le disgustarán

10 cosas que a ella, muy seguramente, le disgustarán

-¿Te pasa algo? Te noto callada.
-No.
-¿Seguro?
-Que no.
- Qué tal anoche?
-Bien, aunque supongo que no tan bien como tú, que no me respondiste.
-Perdona,  tenía el móvil sin cobertura..
-Eso es mentira, Dani, le pusiste un me gusta al estado de tu amigo, escribiste en Twitter, subiste dos fotos a Facebook y hasta te localizaste en Foursquare.
-Joder, ¿Me espías o qué?
-No desvíes el tema, eres tú el que miente.
-Oye, no montes una escena, tranquilízate.
-¿QUÉ ME TRANQUILICE?! Que jeta tienes. A saber qué estarías haciendo.
-Estaba con mis amigos, Susana.
-Ya, es que como no tengo el gusto de conocerlos…
-No te preocupes, que los conocerás.
-Sí ya, me lo llevas diciendo tres meses. Y eso no es normal Dani. A la semana yo ya conocía al novio de Laura, y hasta se vino al teatro con nosotras. ¿Y mis amigas qué?
-Pues eso, que ya habrá tiempo. ¡¡Camarero!! Esas cervezas.
-¡Que no me gusta la cerveza, subnormal! Esto se acabó.
-Joder, cómo estás hoy…¿Tienes la regla?

Si has experimentado la suerte de conversación anterior tienes un enorme problema con las mujeres. Aunque ya lo avisaba Verdi con su "La donna e mobile, qual piuma al vento, muta d'accento e di pensiero", que viene a significar que somos de pensamiento volátil, hay una serie de conductas masculinas avocadas al fracaso. Para evitar convertirte en Joseph Gordon-Levitt repasando durante 500 días los highlights, desventuras y porqués de tu relación, he aquí una breve guía GQ con conductas nada valoradas por las féminas. (Spoiler: sí, cada mujer sigue siendo un mundo)
 
1. Empieza por ho- y acaba en -nestidad. Sexo no es amor. Lo dice la R.A.E. y sobre todo, lo dice tu bragueta. Suele resultar fructuoso ser honesto sobre tus intenciones en la relación, quién sabe, puede que sean recíprocas. Que eres cinturón negro-ninja-Batman-Bourne en evitar conversaciones incómodas, intenta hacerlo con tacto y sobre todo sin largos rodeos que para eso ya están las películas de western. "Mira, no quiero nada serio en estos momentos". Sencillo,  directo, sin destellos épicos. Alargar el espejismo y dejar que ella piense que hay algo más puede terminar peor que el final de 'Los Serrano'. Si no quieres nada más que sexo y ella sí, lo mejor suele ser pasar página. Y ser sincero con los motivos de la ruptura. El "no eres tú, soy yo" le pudo servir a Adán como mucho. (Eva nos confirma por el pinganillo que tampoco). Y el "creo que eres increíble, te mereces a alguien mucho mejor"  tiene peor argumento que un videoclip de karaoke. Recuerda que decirle que no quieres más que sexo no es un acto benéfico y que no eres Barney Stinson.

2. Pisa el freno. Vamos al extremo contrario, a un Ted Mosby que aparece con la tuna de la Universidad de Salamanca bajo su ventana, rodeado con 40 docenas de narcisos blancos (que es su flor preferida, que lo has visto en Formspring) gritándole que le quiere  tras cinco citas. Quietos paraos, Romeos.  A las chicas nos gusta la atención pero cuando se traspasa la línea nos asusta. Hay que saber marcar los tiempos. Saber estar y no estar. Pasar de ella lo justo retroalimentará el interés. Acosarla, pensar en el nombre de vuestra hipotética progenie,  comentarle que ya la has "googleado" y descubierto que realizó su trabajo de fin de carrera sobre el "diseño de un puente mixto acero-hormigón" solo provocará una cosa: un plan de huida que ni Michael Scofield.

3. No hables de tu ex novia. Si cada vez que si cada vez que suena una canción de Pablo Alborán  en la radio (ver el punto número 10) te echas a llorar, necesitas salir de fiesta, conocer chicas nuevas, practicar pesca o aprender  a cocinar. Pero no empezar una nueva relación.  Si de verdad has superado a tu ex novia (de esto pueden dar buena cuenta tus amigos) otro error fundamental es hablar mucho de ella con tu nueva pareja. A menudo provoca comparaciones y búsquedas compulsivas en Facebook. Si es ella la que te pregunta, no des muchos detalles. Sobre todo sexuales.

4. No hables demasiado de tu madre. Es raro. Preocuparte por tu madre es tierno, necesario e íntegro. Pero si comparas todo lo que ella hace con cómo actuaría tu madre... Perdona, ¿Edipo?, ¿Eres tú?, ¡¡Cuánto tiempo!!

5. Mide tu comportamiento en redes sociales. Tenlo claro, antes de la primera cita ya habrá analizado las fotos de tu Facebook y catalogado a tus contactos femeninos en "sospechosas", "semi-sospechosas" o "no sospechosas" de haber tenido algo contigo. SÍ, las relaciones eran mejores sin redes sociales, lo sabemos. Así que cuida tus comentarios. Poner estados fardones como "recién terminada mi serie de 1.000 abdominales J" quizás disten bastante de seducirla. Tu forma de escritura también puede asustarle. Procura no abusar de los emoticonos, exclamaciones y, sobre todo, utiliza vocales.

6. Amigas, están ahí por algo.
Pocas cosas pueden perturbarle más que que evites a sus amigas. Genera mucha desconfianza. Piensa que conocerlas también será potencialmente bueno para ti. Antes o después necesitarás tu "Triple Entente" particular. Y tener el favor de una amiga, es tener el póker de ases. (*Y el de las cuñadas)

7. No está disponible en eBay. No la intentes comprar con regalos. Envías un mensaje confuso. "No soy lo suficiente para ti, pero esta pulsera sí". Seguramente le harán más ilusión un detalle insignificante como un gatico de esos que mueven la pata de los chinos (ay) o una entrada gloriosa del estilo 'Cuando un hombre ama a una mujer' que unos pendientes de Swarovski. Sorpréndela. Tampoco es necesario que pagues siempre la cuenta. Es el SXXI, abandona los prejuicios en una gasolinera. 

8. La mala educación. No nos referimos a la película de Almodóvar. Evítala. Decía Edie Falco en una entrevista: "La primera cosa en la que me fijo sobre el hombre con quien estoy saliendo es cómo trata a los camareros y camareras en un restaurante".  Sí, ya sabéis, esos pequeños detalles como dejar dos céntimos de propina o el tetrabrick del zumo de naranja vacío en la nevera.

9. Ay, amigo, la limpieza.
Seguramente te habrás acostumbrado y hasta habrás establecido un vínculo sentimental con las cajas de cartón apiladas del Domino's Pizza en la entrada de tu apartamento, pero puede que ella que no lo haga. "Jajajaja. Estoy esperando a que llegue al techo". NO. Lo de las sábanas también es fundamental en la visión que ella adquirirá sobre tu persona. Cama deshecha y  con restos que harían retirarse a los del C.S.I. son síntomas agoreros. Consejo extra: hazte con papel higiénico. Aunque limpiarse con papel de cocina tiene un encanto lampiño, éste no durará siempre. Decía Rob Fleming, el eterno protagonista de 'Alta Fidelidad' que al tocar y oler a la gente estás como en tu hogar. Haz que éste sea agradable.

10. No escuches a Pablo Alborán. (Ver el punto 3).

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