50 m2 llenos de encanto

Decorada con muebles recuperados o hechos a medida y vestida con ladrillo, barro cocido y azulejos, esta casa luce, en 50 m2, toda la belleza y gracia del estilo andaluz.

50 m2 llenos de encanto

A John y a Jane, un matrimonio británico, siempre les había gustado el sur de Andalucía para disfrutar de sus vacaciones. Hasta que llegaron a Gaucín (Málaga), una zona aún virgen y poblaba de alcornoques, que les sedujo de tal manera que decidieron instalar allí su residencia definitiva.

Después compraron esta casa de 50 m2, situada junto a la suya, y la reformaron con mucha gracia para instalar en ella a familiares y amigos cuando vienen a visitarles. “Quería que fuese muy confortable y con estilo. Me gustan los interiores tranquilos pero a la vez prácticos”, dice Jane. Y podemos comprobarlo ya desde la entrada, donde un arco de ladrillo y unas puertas de hierro forjado dan paso a un precioso patio andaluz, lleno de flores y con muebles de hierro.

Un único espacio
En la casa, de planta rectangular, un muro, en el que se han abierto varios arcos, marca sus dos únicas zonas. A un lado, el salón y la cocina, en el otro, el dormitorio y su baño. No hay puertas, ni divisiones, sólo los arcos, al estilo árabe. El espacio, de techos altísimos y con vigas de madera, se estucó en un color tierra suave que coordina perfectamente con el suelo rústico de barro cocido artesano.

Toda la carpintería es de madera teñida en un tono verde muy claro; al fondo está la cocina. Para no tener que hacer comedor y restarle metros a la cocina o al salón, se decidió prolongar en un lateral la encimera de obra y darle un doble uso; lugar para comer o espacio para trabajar.

A continuación está la zona de estar con sillones, pufs y alfombras, traídos desde Inglaterrra, que conviven perfectamente con piezas adquiridas en Marruecos y muebles de madera realizados a medida. Entre los dos grandes ventanales abiertos al campo y orientados al sur, que bañan de luz toda la casa, se instaló una chimenea de obra para que se pueda disfrutar del fuego a la vez que del paisaje. Enfrente, dos cómodas butacas con reposapiés y en el centro un alto arco que da paso al dormitorio y al baño.

Dormitorio rústico
Orientado al norte, recibe la cálida luz del sur a través de los arcos del salón y de las pequeñas ventanas, que así lo mantienen protegido del calor del exterior. Una doble puerta entre dos armarios lleva al baño revestido con azulejos artesanos y muebles de madera a medida. La ducha es de obra, exenta, al estilo árabe. Destaca su techo, pintado en azul añil y decorado con estrellas

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