Caprichos de Lady in Red

Pierde más de veinte kilos para casarse

La vida de Sarah Ward, una joven inglesa de treinta años, cambió de forma radical en el momento en que su novio le propuso matrimonio. Fue justo ese día cuando decidió que quería que él se casara con la mujer a la que conoció, no con la versión actual y desmejorada que había ganado ocho tallas y casi veinte kilos en diez años.

Sarah Ward, antes y después

Al principio lo mantuvo en secreto: no se lo dijo ni siquiera a su prometido. Pero a lo largo de los meses, con mucho esfuerzo y el firme propósito de volver a la talla 40 (cuando había llegado hasta la 46-48), consiguió perder más de 22 kilos, y quedarse en una talla 36.

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Como se puede ver en la fotografía, el cambio es radical y consiguió su objetivo: sentirse orgullosa y radiante con su vestido de novia. La joven ha declarado que cuando conoció a Chris, su novio, se sentía contenta con su figura, pero con el tiempo y las preocupaciones, dejó de cuidarse sin darse cuenta de lo que se estaba haciendo. "Creía que era feliz  con mi cuerpo pero me sentía una miserable", confiesa Ward.

Además, Sarah afirma que nunca va a volver a la talla 48 porque volver a su peso ideal, le ha transformado completamente la vida. "Sé que Chris me quiere tenga la talla que tenga, pero quería perder peso por mí misma", añade. A la hora de comprar el vestido de novia, tanto su familia como sus damas de honor le dijeron que estaba guapísima, pero ella sabía que estaba horrible.

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Su madre le dijo que por qué no se probaba un vestido menos entallado, pero ella se mantuvo firme en la decisión: era el vestido de sus sueños. Seis meses después, cuando volvió a la tienda, eligió el mismo vestido, pero seis tallas menor. ¿Qué os parece su historia? ¿Haríais algo así por estar guapas en vuestra boda?

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