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¿Por qué no adelgazo si hago deporte?

Sin duda es una pregunta que atormenta a un porcentaje sorprendente de la población con sobrepeso, que pese a hacer el esfuerzo de seguir una rutina de ejercicios en el gimnasio o practicar cualquier deporte, no consigue adelgazar.

Es muy frecuente en personas con sobrepeso anteponer  el gimnasio por encima de una buena comida. En este sentido, se conforman con una barrita energética, hacen ejercicio durante tres cuartos de hora y vuelven a casa, donde les espera el sofá y una cena copiosa. El esfuerzo tendría que traducirse en kilos perdidos, ¿no? ¿Y por qué no lo es así?

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Los estudios sobre la obesidad y el sobrepeso demuestran que una pérdida de peso signficativa no se consigue solo haciendo ejercicio. Además, en ocasiones, estos hábitos de vida pueden hacer incluso que se gane algún kilo. ¿Quieres saber los motivos?

El primer problema es lo que los expertos llaman compensación. Es de cajón decir que el ejercicio quema calorías, pero, al mismo tiempo, estimula el apetito. Y si cuanto más ejercicio hacemos, más comemos, obviamente estamos anulando los efectos del deporte para perder peso. Los dietistas recomiendan asegurarse de que se sigue una buena nutrición y que se come suficiente, pero, al mismo tiempo, de que no se consumen más calorías de las que se han quemado.

Otro problema son las comidas muy copiosas, sobre todo antes o después de hacer ejercicio. La comida sube los niveles de insulina, una hormona que dificulta el proceso de quemar calorías. Por eso, si lo que buscas es adelgazar, evita ir al gimnasio justo antes o después de comer. Un almuerzo ligero entre dos y cuatro horas antes de hacer ejercicio es lo más recomendable.

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El tercer problema son las barritas energéticas ya que contienen niveles muy altos de azúcares (precisamente, para aportar al cuerpo energía). Los expertos aseguran que solo los deportistas de alto nivel que realizan entrenamientos duros necesitan este aporte energético: para el resto, suponen solo un aporte extra de azúcar que dificulta la pérdida de peso.

El cuarto sería un entrenamiento inadecuado. Parece como si quien se apunta al gimnasio pensara que solo por ir va a notar los resultados pronto. ¡Gran error! Por supuesto que el ejercicio ayuda a perder peso, pero no es tan fácil quemar calorías como consumirlas.

Según Jamie Collins, un reputado nutricionista deportivo, durante un entrenamiento en el gimnasio diseñado para perder grasa se consume como mucho unas quinientas calorías, mientras que para perder un kilo de grasa corporal es necesario quemar alrededor de ocho mil calorías.

Para conseguirlo en una sola sesión, habría que correr cerca de ciento veinte kilómetros. Lo mejor, si tu objetivo es eliminar grasa y perder peso, es reducir el tiempo de entrenamiento a unos 20-30 minutos e incrementar la intensidad. Los sprints de 30 a 60 segundos cuando montas en bici o corres son la mejor forma de combatir la grasa. ¿Tenéis algún método que os funcione para perder peso? ¿En qué consiste vuestra dieta perfecta?

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