Con derecho a roce

Descubren el secreto del amor eterno

Separaciones y divorcios están a la orden del día y sino echar un vistazo a Tom Cruise y Katie Holmes, Johnny Depp y Vanessa Paradis... Parece ser que ni siquiera los que lo tienen todo (aparentemente) consiguen la felicidad eterna.

Muchos se declaran amor eterno poniendo un candado en el puente y lanzando la llave al Sena.

Sin embargo, unos investigadores estadounidenses  de Harvard podrían haber dado con algo que podría provocar la caída de las estadísticas. "Para que una pareja vaya bien nos dicen que se necesitan dos personas que caminen en la misma dirección", explica la terapeuta Charlotte Pasquier, "pero no es necesario que opinen igual en todo ni que quieran las mismas cosas, sólo que sean conscientes de los deseos de la otra parte".

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A esa capacidad de 'sentir' lo que el otro se le llama empatía, y podría ser la llave del amor eterno. "La empatía es la capacidad de una persona de ponerse en los zapatos de otro, de percibir y entender las emociones que no son suyas", explica Pasquier. Algo que nos permite entendernos unos a otros sin juzgarnos".

Según los resultados de este estudio, hombres y mujeres están más satisfechos en su relación cuando la pareja es capaz de percibir que algo va mal. Pero también revela que tanto hombres como mujeres están más satisfechos cuando logran decodificar correctamente las emociones de su pareja. "Esta atención hacia el otro es importante porque ayuda a perfeccionar el conocimiento de las emociones involucradas en el matrimonio. También implica una mirada amable, y significa que se pueden solucionar los problemas juntos sin juzgarnos", dice la terapeuta.

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Para desarrollar la empatía, hay que estar atentos a los mensajes emocionales. En una discusión, importa lo que decimos, pero sobre todo lo que no decimos. Las palabras que no se pronuncian pueden ser la clave para resolver el problema.

En una pelea, hay que saber leer entre líneas y analizar los gestos.

Por ejemplo, un reproche por haber salido con amigos también puede significar simplemente "te echo de menos y tengo la sensación de no ser lo suficientemente importante para ti". Por eso, antes de reaccionar, conviene hacer una respiración profunda y tratar de tomar el control de nuestros sentimientos para evitar una respuesta a la defensiva o una nueva crítica a la pareja.

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Si respondemos con un "¿pero qúe quieres decir? Si estuvimos juntos todo el fin de semana pasado", podrías provocar una reacción en cadena de reproches mutuos. Lo correcto sería entender al otro y decir algo así como "Te entiendo, yo también te echo de menos, buscaré más tiempo para estar juntos. Has hecho bien en decírmelo". ¿Creeís que ponerse en el lugar del otro  puede ser la clave para que una pareja funcione? Fuente: Pampa presse.

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