Con derecho a roce

Tras la boda, muchas mujeres jóvenes se deprimen

Psicólogos y terapeutas de pareja afirman que el fenómeno sigue siendo difícil de cuantificar, pero se estima que un tercio de las mujeres casadas sufren el síndrome postboda, un tema tabú que nada tiene que ver con la tristeza propia de "volar del nido".

La motivación ha desaparecido y eso puede dar lugar a cierta tristeza y ansiedad.

Las únicas cifras disponibles provienen de un sondeo realizado por el portal francés de citas extramatrimoniales, Gleeden.com, según el cual el 34 por ciento de mujeres jóvenes están afectadas por este extraño síntoma.

Es un tema que sigue siendo tabú, ya que el 85 por ciento de las mujeres que lo han experimentado dicen que no se han atrevido a hablar de ello a su entorno. "Tenía la moral por los suelos y estaba hecha pedazos", explica una de las encuestas haciendo un símil con los restos de la tarta nupcial. "Todo empezó unos días después de la ceremonia -continuá-, empecé a notar que algo fallaba tras semanas y meses de intensa actividad. De repente, todo se había ralentizado y pasé de un ritmo frenético a la nada más absoluta. Tantos meses de preparación y organización, siempre con tareas pendientes... Me sentía vacía, sin ganas de recordar todo lo vivido y sin interés por cualquier otra cosa".

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Además, es una sensación bastante común hoy en día puesto que la boda se planifica con mucha antelación y las parejas invierten todo su tiempo, dinero y energía. Los prometidos se centran únicamente en la preparación de la boda y cuando el 'proyecto' termina se sienten perdidos y con falta de ilusión.

No te preocupes, pronto os adaptaréis a la nueva vida y encontraréis el equilibrio.

"Pasé un año y medio organizando todo, mi vida giraba en torno a este proyecto, y ahora no se que hacer" cuenta una de nuestras las encuestadas. Los expertos consideran normal este sentimiento tras haber empleado tanto tiempo y energía en prepararlo. En tan sólo unas horas todo se ha terminado y después de tanta emoción, la sensación de vacío es lógica. Es algo parecido a lo que se puede sentir al pasar la selectividad…

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Cuando se detiene la dinámica de los preparativos, la emoción de la fiesta se desvanece, la presión se libera y las novias sufren una depresión a causa de la languidez, la tristeza y la duda inexplicable. Por el contrario, sólo el 7 por ciento de los hombres confiesan haber experimentado esta sensación después del matrimonio. "La vuelta a la realidad es especialmente difícil cuando has sido el centro de atención durante tanto tiempo. La novia ha estado en una nube durante tanto tiempo (noviazgo, petición mano, fiesta compromiso, búsqueda vestido, organización boda...etc) que es incapaz de salir de esa burbuja de hiperactividad y felicidad", explican los psicólogos.

Por otro lado, el contraste entre la realidad y la idealización de la vida en común hace que el día a día no sean tan perfecto como se esperaba, lo que además de desilusionar a la novia puede provocar un shock emocional difícil de digerir. La armonía conyugal no es como se esperaba porque tanto mujeres como hombres modifican su conducta una vez casados, y no se muestran tan dispuestos o encantadores como en el noviazgo. Los defectos y las manías empiezan a descubrirse, y por eso, muchas mujeres experimentan tras la boda un período de luto por las expectativas no cumplidas.

Apóyate en tu entorno y no dejes de hacer planes de chicas para mantener tu independencia..

Según los especialistas de Gleeden.com, "al tomar conciencia de que no es oro todo lo que reluce, todo se va al traste y es la hora de afrontar la realidad. Esto junto con la consiguiente falta de libertad, desanima a la mujer". Para superarlo,la clave es pensar en positivo. Hay que aceptar que todo 'proyecto' tiene un desarrollo y un final. Se trata de disfrutar todo el proceso al máximo, y una vez superado, marcarse nuevos retos por cumplir.

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Además, hay que ser humilde y rebajar nuestro ego para no frustarse cuando dejen de llamarnos a todas horas para ver cómo estamos, si necesitamos ayuda, etc. Durante meses, la novia ha sido el centro de atención ¡y era muy agradable! Por eso, no resulta fácil volver a la realidad, pero se puede. Además de tu familia y amigos, ahora tienes un nuevo compañero en el que apoyarte y compartir nuevas experiencias, ¡la vida te espera! Por fin tienes tiempo libre. Disfrutad el uno del otro, pero no dejéis de lado a todos vuestros seres queridos.

A veces estos sentimientos tardan meses en aparecer, por lo que su diagnóstico es más difícil y acaban generando una severa depresión. En este caso, es necesario acudir al especialista para que valore nuestra situación y nos asesore cuanto antes para volver a tomar las riendas y sonreir ante las perspectivas de futuro. Bueno, ahora que lo sabes, el que avisa no es traidor. Tenlo en cuenta si te vas a casar, ¡novia prevenida vale por dos!

Fuente: Figaro.fr