La consulta del Dr. Marín

¿Pueden influir los videojuegos en la alimentación de nuestros hijos?

Cuando un menor juega con un videojuego, no se está exponiendo solo a los diferentes aspectos del juego en sí (que sea más o menos educativo, la presencia/ausencia de más o menos violencia, que tenga rasgos sexistas…). Existen otras cuestiones que pasan muchas veces desapercibidas, pero que los padres debemos vigilar.

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Un estudio publicado la semana pasada en la revista American Journal of Clinical Nutrition ha intentado conocer cómo influyen sobre la alimentación de los pequeños de la casa los anuncios que, más o menos subliminalmente (a veces, no tanto), quedan insertos en los videojuegos con los que se divierten nuestros menores. El resultado es preocupante…

Se sabe desde hace tiempo que la televisión (su publicidad, básicamente) tiene una enorme influencia sobre la nutrición en las etapas infantiles. Y, sin embargo, aunque se podía intuir una relación similar, poco se conocía del efecto de los videojuegos sobre la manera de comer de nuestros hijos. En concreto, de aquellos patrocinados por un determinado producto alimenticio; o aquellos otros en los que, durante el desarrollo de la trama, expusiese al infante jugador a un anuncio, más o menos enmascarado, de cierto producto comestible.

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El estudio

El estudio lo ha llevado a cabo un equipo de la Universidad de Ámsterdam (Países Bajos), capitaneado por Folkvord F., que ha intentado demostrar la existencia de la citada influencia de los anuncios sobre los hábitos dietéticos. Pero no solo de aquellos alimentos con alto contenido graso; también se ha valorado si la inserción de un anuncio “sano” (frutas y vegetales) permitía condicionar la actitud del jugador, y conseguir que este consumiese más piezas saludables.

Se tomó una muestra de un total de 270 niños de entre 8 y 10 años de edad. Estos fueron divididos en 4 grupos. A saber:

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- 69 niños fueron asignados a un grupo en el que participaban en un videojuego que promovía el consumo de algún producto de alta energía (“poco saludable”).
- Otros 67 niños participaron jugando a un videojuego que promovía la toma de una pieza saludable (fruta o verdura).
- 65 niños se entretuvieron con un videojuego que promovía un producto no alimenticio.
- Y, finalmente, un cuarto grupo, formado por 69 niños más, pasaron un rato con un videojuego sin anuncio alguno.

A cada niño, después de participar en su grupo correspondiente, se le dejó comer lo que le apeteciese. Se les pasó, a posteriori, una encuesta que evaluaba si lo que habían ingerido pertenecía al grupo de los alimentos de alta energía, o bien al de los alimentos “verdes”. Acto seguido, fueron pesados y medidos (se les calculó el IMC ).

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Los resultados

Practicar con un juego que promocionaba la ingesta de un alimento rico en calorías hacía que los niños comiesen más, acto seguido. Y no solo eso: comían más, pero fundamentalmente alimentos ricos en grasa.

¿Pero qué pasaba con el grupo de niños que jugaron con algún título que promocionaba la ingesta “saludable”? ¿Consumían más fruta o verdura? Pues parece que no: los que se divertían con este tipo de juegos no consumían más fruta que el resto de grupos. Podemos descartar, pues, que la manera de concienciar a los niños en la toma de fruta y verdura sea anunciándolos en videojuegos, una idea que siempre ha estado en la mente de los médicos y nutricionistas preocupados por la salud infantil. Habrá que buscar otras formas. ¿Se os ocurren algunas?

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