De puertas para adentro

Claves para acertar con el color

Dejar las paredes blancas o darles vida con unas sutiles pinceladas de color, esa es la cuestión. Aquí tienes unas propuestas para salir de dudas y perderle el miedo al color.

Para conseguir una casa armoniosa y equilibrada, en lugar de apostar por tonos fuertes y estridentes, es mejor sustituirlos por colores simples inspirados en los elementos que componen la naturaleza.

Introduce algo de color en tu casa para transmitir emociones. Foto: Tierra, Valentine.Esta es la propuesta de Céline de Azevedo, color designer para Valentine, primera y única empresa de pintura en el mercado nacional en diseñar todos los años nuevas propuestas, coloristas e inspiradoras y destinadas a aquellos que quieren estar a la última.

La experta aconseja crear contrastes y combinaciones de color de una forma sutil, alternando los colores más claros, que reflejan la luz y amplían los ambientes, con los tonos más oscuros.

Como paleta base suele recurrirse a los tonos neutros y suaves, que dotan a las paredes de una luminosidad intangible y que podrían compararse al Aire, ya que gracias a ellos, el espacio se vuelve ligero y radiante.

Los colores más claros reflejan la luz y amplían los ambientes. Foto: Aire, de Valentine.

Los tonos Tierra, algo más subidos, también son muy naturales por lo que proporcionan bienestar y estabilidad.

En el lado opuesto están los colores que evocan el Fuego, que transmiten un deseo incontrolable de plasmar energía en las paredes a través de una intensa fusión de emociones fuertes y voluptuosas. Son colores cálidos e intensos, casi ardientes, que imprimen carácter al lugar.

Por otra parte, los tonos Agua llenan cada espacio, haciéndolo más alegre y fresco.

Un comedor con mucho carácter. Foto: Fuego, de Valentine.

Pero antes de pintar debes tener en cuenta algunos condicionantes:

- La luz. Es el factor más importante pues determina el tono de la pintura escogida. No es igual una habitación iluminada con tubos fluorescentes, con focos incandescentes o con lux de sobremesa.

- La orientación de la vivienda. Los puntos cardinales (norte, sur, este y oeste) influyen en los colores. Por ejemplo, las salas orientadas al Norte reciben menos luz solar directa, por lo que se puede jugar con colores claros como los tonos crema, ocre o amarillo. Si dan al Sur, reciben más sol y permiten utilizar colores más atrevidos como los azules, verdes o blancos. Para las casas que reciben el sol por la tarde, resulta más conveniente combinar colores más fríos como azules o lilas.

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- La percepción espacial. Cualquier estancia se puede modificar mediante el uso del color. Las gamas oscuras alejan visualmente las paredes creando profundidad; por el contrario, las paredes claras acercan las paredes.

- Las sensaciones. Los colores cálidos como el amarillo, naranja o salmón actúan como estimulantes y generan sensación de cercanía. Los fríos, en cambio, son relajantes, muestran distanciamiento y los encontramos en los azules, turquesas o lilas.

Fuente: Valentine.