El turista accidental

La estación fantasma de Madrid

Cualquier red de transporte necesita un punto de misterio. El metro de Madrid, uno de los más extensos del planeta, cuenta con una estación fantasma pero que los pasajeros más avispados pueden verla por las ventanas. Nos referimos a Chamberí que formaba parte de la línea uno pero ¿cuál es la historia de esta parada?

La estación se mantuvo cerrada durante más de cuatro décadas. A lo largo de este periodo, grupos de personas sin recursos decidieron instalarse aquí para mitigar los rigores del clima continental madrileño (ya sabéis: frío extremo en invierno y atorrante calor en agosto). En 2006 se inició un proceso de rehabilitación por parte del ayuntamiento.

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Hoy la estación de Chamberí forma parte del proyecto 'Andén cero', un programa promovido por Metro de Madrid en colaboración con el Ayuntamiento, cuyo  objetivo de "dar a conocer la historia de este medio de transporte tanto a nivel tecnológico como artístico". Hablando en cristiano: que lo han convertido en museo.


La estación que fue inaugurada en octubre de 1919, es obra del arquitecto Antonio Palacios. El diseño responde a los criterios de funcionalidad, sencillez y economía. Durante la Guerra Civil, varias estaciones de metro se convirtieron en almacenes e improvisados refugios para los ciudadanos durante los intensos bombardeos aéreos del bando franquista.

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Chamberí quedó fuera del mapa en 1966, cuando se decidió ampliar el número de vagones de los trenes de la línea porque la estación era demasiado estrecha.  Además, tampoco había tanto espacio entre Bilbao e Iglesia para mantenerla. Hoy la entrada en la estación-museo de Chamberí es gratuita. Además de visitar el andén, podemos acceder a una sala de vídeo donde proyectan un publireportaje sobre la historia del metro de Madrid. ¿Os animáis a visitar la estación fantasma?