Deportista, aprende a cocinar tus propios platos

La dieta de un deportista es tan importante para triunfar en su carrera como lo son el entrenamiento físico y el mental. No basta con tomar los alimentos adecuados, también hay que saber cómo hacerlo. Desde la Guía de Alimentación y Salud de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) señalan tres aspectos a tener en cuenta por todo deportista a la hora de cocinar su comida. A saber, mantener el valor nutritivo de los alimentos, aderezarlos adecuadamente y disponerlos en buena medida.

Cocinando

Por partes. Para mantener el valor nutritivo de los alimentos y que estos conserven todas sus propiedades al ingerirlos basta con seguir estos sencillos consejos que dan los expertos de la UNED. Antes de comérselos hay que lavarlos bien y siempre antes de trocearlos (en el caso de que se vayan a cortar, no hacer trozos demasiado pequeños). Siempre que sea posible es mejor cocerlos al vapor manteniendo la temperatura y el tiempo de cocción adecuado para cada alimento. Por último, tan importante es una buena conservación tanto si están crudos como ya cocinados como el prepararlos justo antes de que se vayan a comer. Siguiendo estas seis recomendaciones, se garantiza que los alimentos conservarán su valor nutritivo cuando se coman.

El segundo puntal de las recomendaciones tiene que ver con el aderezo. No sabe igual, obviamente, un filete de pollo a la plancha sin más que si lo condimentamos con alguna que otra especia. Cualquier condimento es válido: ajo, perejil, estragón, laurel, tomillo, romero, azafrán, comino, pimienta de cualquier color, clavo… y así hasta agotar la imaginación. Que cada uno utilice el que más le guste. Y si el plato es dulce, buenas son la canela, la vainilla, el anís y tantos otros condimentos.

Por último, una buena medida. Es decir, cuidado con las cantidades que se comen. Tan malo es pecar de exceso como de escasez. Dicen los expertos de la UNED que en el caso de los deportistas a veces es complicado saber cuánto se va a gastar, por eso hay que controlar la cantidad ingerida con cuidado, “aunque sea pesado medir y pesar los alimentos” a veces no queda más remedio.