Kutilda Woods, la sombra que cobija al Tigre

La madre de Tiger Woods es una de esas mujeres de carácter capaz de dar la cara incluso cuando su hijo anda metido en un escándalo del que difícilmente se olvidará la opinión pública. Asidua a los torneos en los que participa su único retoño, Kultida fue el apoyo más firme de Tiger cuando estalló aquel escándalo de infidelidades que le costó su matrimonio allá por 2009. Puede que en la intimidad su madre le pusiese los puntos sobre las íes y le propinase algún que otro tirón de orejas, pero de puertas para fuera dio la cara por él y le mostró todo su apoyo en público.

Kutilda Woods




Allí estaba Kultida, firme, con los brazos cruzados y el gesto fruncido, cuando Tiger Woods convocó a los medios para pedir disculpas públicamente. Con su imagen personal y profesional por los suelos (muchos fueron los patrocinadores que le retiraron su apoyo), su madre no dudó a la hora de dar la cara y hablar de lo orgullosa que estaba de ser la madre del Tigre. “La gente no entiende que Tiger tiene un gran corazón y una gran alma”, respondió en una ocasión la orgullosa madre.

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Y es que escándalos sexuales e infidelidades a un lado, Tida (como la conocen en su círculo más cercano) presume orgullosa de ser la madre de uno de los mejores golfistas que ha dado este deporte en su historia. Su rostro es uno de los más habituales en los campos cuando juega su hijo.

La historia de Kultida Punsawad (su apellido de soltera) comienza en 1944 en Tailandia, donde nació. Con una mezcla de sangre tailandesa, china y alemana, como ella misma ha explicado, Tida es budista, fe que ha traspasado a su hijo Tiger. Fue en 1966 cuando conoció al padre de su hijo. Earl Woods era un miembro de la Armada estadounidense destinando en Tailandia. Allí se conocieron y enamoraron, pero no se casaron hasta tres años después y ya en el neoyorquino barrio de Brooklyn.

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El pequeño Eldrick Woods, como se llama Tiger, nació en 1975 y fue su padre quien le inició desde muy joven en el deporte. Cuando él llegó al mundo Earl ya se había licenciado del Ejército como coronel y trabajaba de consultor. El padre de Tiger murió hace unos años víctima de un cáncer, así que al golfista ahora solo le queda el apoyo incondicional de su madre, que no se lo niega siempre que lo necesita públicamente y que colabora con en su fundación