Malika Zidane, el honor familiar por encima de todo

Sin quererlo, Malika Zidane se vio involucrada hace ya seis años en uno de los episodios más tristes de la historia del deporte. Aquel cabezazo con el que un mito como Zinedine Zidane se despidió del fútbol profesional empañando con un gesto toda una carrera ejemplar. Era la final del Mundial, el último partido de Zizou y todo apuntaba a que podría retirarse a lo grande. Sin embargo, una provocación continuada del italiano Materazzi y un ataque de ira acabaron con el gran Zidane en el vestuario antes de tiempo por una roja directa. Él dijo que le mentaron a su madre y su hermana y no pudo controlarse.

Zidane

Fue un capítulo muy triste en la carrera de Zidane, un hombre de familia que siempre se caracterizó por su templanza y sus buenas maneras. Esas que le enseñaron en casa. Sus padres, inmigrantes argelinos en Francia, tuvieron que luchar duro para sacar a su familia adelante. A la cabeza de todos Malika Zidane, una mujer fuerte que supo inculcar a sus hijos unos valores sólidos.

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La familia es muy importante y Zidane no pudo controlarse cuando se metieron con ella en el terreno de juego. Respondió con un cabezazo y luego dio explicaciones. Nunca se ha sabido qué fue lo que le dijo exactamente Materazzi para que estallase, pero el francés reconoció que su madre y su hermana estuvieron de por medio. Para más INRI, aquellos días Malika estaba enferma, con lo que Zizou tenía los sentimientos más a flor de piel que nunca.

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Días después de aquello, fue la madre del jugador la que salió en defensa de su hijo. Dolida porque se le diese tanto bombo al cabezazo y por el hecho de que esto empañase la carrera de su vástago, Malika hizo unas declaraciones que sorprendieron en una mujer discreta que siempre estuvo en un segundo plano. Según recogió el diario The Mirror, la madre de Zidane aseguró después de aquel hecho que lo único que tenía para Materazzi era desprecio y dijo la famosa frase de “si lo que él dijo es verdad, entonces yo quiero sus bolas en una fuente”. Ahí quedó eso.

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Malika lamentó los hechos y que la carrera de Zidane acabase con una tarjeta roja, pero dijo comprender la reacción de su hijo porque la familia está por encima de todo. “Hay cosas que son más importantes que el fútbol”, dijo esta madre coraje capaz de dar la cara para justificar un ataque de ira de su hijo.