Pintalabios y chupetes

¿Cómo es la madre del siglo?

Es un hecho que no somos las mismas madres las de ahora que las de hace cincuenta años. Antes, el reparto estaba claro: el hombre vivía en el trabajo y la mujer en el hogar. Sin embargo, hoy tenemos otro tipo de vida que nos hemos ganado entre todas y en buena medida nos hemos librado de la 'esclavitud' de la casa. ¿Cómo podríamos definir a esa madre moderna?

Tiene trabajo e independencia económica: se ha formado, es activa, y trabaja en sectores como la publicidad, la moda o los negocios. A menudo tiene que conseguir una reducción de jornada o se las arregla para montar una empresa en la que poder trabajar desde casa para obtener una mayor flexibilidad de horarios.

Dedica todo el tiempo que puede a sus hijos: su lado profesional no le impide disponer de los ratos necesarios para cuidar de ellos y ellas. Muchas veces es la encargada de los trayectos a la escuela y la que saca tiempo para jugar con sus hijos. Además, sabe dar disciplina y cariño al mismo tiempo.

Es buena compañera y exige lo mismo de su pareja: se esfuerza en encontrar un equilibrio entre lo profesional y lo doméstico y trata de conseguir ese mismo balance con su pareja.

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Sabe que es importante para los dos brillar en el mundo laboral y disponer de tiempo para cuidarse juntos.

Está más preocupada por el bienestar de su familia que por la limpieza de la casa: si toca mañana de limpieza y remoloneamos un rato más en la cama tampoco pasa nada. Nuestra madre moderna dejará las obligaciones de la casa para realizar cualquier actividad de tiempo libre. Un paseo en bici, un mercadillo de antigüedades o un almuerzo con otras familias siempre son opciones para pasar el mejor de los ratos juntos.

Se reserva algo para ella misma y realiza actividades "a solas": de cuando en cuando, nuestra madre se preocupará solo de sí misma. Una noche de chicas para cenar y bailar puede ser una excelente terapia para recargar las pilas y continuar dándolo todo durante la semana.

Se cuida exterior e interiormente: lo más importante para aguantar el ritmo de vida moderno es la salud. Ella sabe que el aspecto es importante pero también el equilibrio emocional y el bienestar psicológico. Por eso practicamos yoga, vamos a clases de baile o al gimnasio. Cuanto mejor se ve una, más feliz está con su entorno. Pero tampoco nos obsesionamos con ser perfectas. ¿Qué opinas sobre la madre de hoy?