Pintalabios y chupetes

¿Puede un niño de 9 años ser un psicópata?

Cuenta su familia que a los 3 años, Michael ya mostraba comportamientos anómalos. Poco tiempo después de nacer su hermano menor, comenzó a tener rabietas durísimas, en las que podía gritar durante horas. Hoy es un niño de 9 años al que han visto multitud de especialistas y todo apunta a que padece un tipo de psicopatía infantil.

Anne y Miguel son los padres de Michael y aunque están cansados de esta situación, siguen luchando para intentar ayudar a su hijo. Al parecer,  desde que nació empezó a desarrollar un comportamiento violento fuera de lo normal. No se trataba de la clásica rabieta ya que era capaz de mantener una pataleta incansablemente, según han explicado al New York Times. Era capaz de desplegar una enorme rabia por cualquier tontería y manifestarla dando golpes con la pared, el asiento del inodoro o ponerse a recortar metódicamente unos pantalones con unas tijeras, si nadie lo estaba vigilando.

A partir de los 5 años, sin embargo, sus padres recuerdan la habilidad de su hijo para pasar de la ira más monstruosa al encanto más calculador. Y fue por entonces cuando empezaron a sentirse totalmente desarmados. Cuando fueron a consultar especialistas, las opiniones apuntaban al 'síndrome del primer hijo' o del príncipe destronado: los celos clásicos desarrollados por el niño que se ha acostumbrado a ser el único. Pero eso no satisfacía ni explicaba que, al pasar los años, la rabia del mayor fuese a peor.

Con los libros de psicología infantil les fue igual: tan pronto parecía que una técnica estaba funcionando, Michael volvía a las andadas. Vieron a sucesivos médicos, ocho distintos hasta hoy, y nada les ha podido ayudar demasiado tiempo.En este sentido,  ha sido diagnosticado como niño con síndrome de hiperactividad y déficit de atención. Así que Michael continúa con sus comportamientos distantes, maquinales o violentos, a veces furiosos, a veces fríos y calculadores.

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Alguien, les encomendó visitar a otro especialista. Dan Waschbusch realizó sobre Michael todo tipo de tests y estudios diseñados para los adultos, y de su análisis llegó a la conclusión de que el niño podía ser un psicópata. Este investigador de Florida estudia a los llamados 'niños insensibles-sin emociones' (callous-unemotional o CU en inglés). Aquellos que muestran una falta acusada de afecto, de remordimiento o empatía y se consideran psicópatas en potencia. Son niños que parece que actúen impulsivamente, pero en realidad son bastante manipuladores y no parecen preocuparse por los efectos o consecuencias de sus actos sobre los demás.

Michael se ha integrado recientemente a un campamento organizado por este especialista, junto con otros niños, en el que se intenta estudiar patrones de conducta y establecer algún modo de terapia. Se trata, en todo caso, de una búsqueda experimental pues, hasta hace diez años, nadie hablaba de psicopatía infantil. Nadie quiere etiquetar a un niño de 5 años como psicópata ya que, dicen, eso tiene un coste social inmenso tanto para el niño como para su familia. Al mismo tiempo, parece que este tipo de desórdenes tiene un origen genético y probablemente fisiológico, tal como sucede con los psicópatas adultos. Algunos de ellos creen que, cuanto antes se detecte el mal, más posibilidades hay de mejorar en su comportamiento y capacidad de empatía con los demás.

La familia de Michael, mientras tanto, ve a su hijo crecer y se hacen muchas preguntas. Su padre recuerda haber sido un niño huraño y mentiroso y transformarse al 'hacerse adulto' en una persona razonable. Por eso confían en los médicos y los investigadores pero les gustaría ver un cambio en su hijo. Michael sigue mostrándose frío, violento e imprevisible. Además,  puede perseguir a uno de sus hermanos y amenazarlo con golpearlo con una silla, aunque nunca la ha dejado caer. ¿Crees que es posible convivir con un hijo de estas características violentas y controladoras? ¿Se deben llamar 'psicópatas'?