Pintalabios y chupetes

Stella Ehrhart, la niña que se disfraza para ir a clase

Stella se parece mucho a cualquiera de nuestras hijas, tiene 8 años y acude al tercer curso de primaria en una escuela pública de Omaha (Estados Unidos). Pero ella lo hace vestida de un personaje histórico distinto cada día, inspirándose en un libro: Las 100 mujeres más importantes del siglo XX.

Stella Ehrhart con sus disfraces. Foto: Familia Ehrhart.

Todo comenzó hace un año cuando Stella decidió realizar este experimento. ¿Cómo lo hace? La pequeña actriz abre su libro e inventa formas de ser el personaje elegido, seleccionando la vestimenta e interpretando a la mujer que le ha tocado ser ese día.

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En este sentido, ha sido la cantante de jazz Billie Holiday, la glamurosa Grace Kelly, y también Laura Ingalls, autora de la famosa serie de libros La pequeña casa de la pradera. Aunque es algo difícil de mantener para cualquier familia, Stella no es una niña como las demás.

Padres, profesores y la directora del colegio, la animan y defienden: "No se trata de ego, es un trabajo de creatividad y de inteligencia". Además, no son disfraces exagerados ni ostentosos, por lo que están permitidos en el colegio. Los educadores han aprovechado el experimento para proponer al resto de alumnos que cada día adivinen el disfraz de Stella.

Como no podía ser de otro modo, la niña lleva la interpretación en la sangre: su padre y su madre se dedican al teatro: él es director y ella actriz, aunque trabaja como asesora educativa. La propia Stella, con su temprana vocación, está ensayando en una obra de teatro que monta su progenitor, un drama llamado The Bad Seed. Por eso, no es de extrañar que tenga un armario muy teatral y perfecto para elaborar sus personajes.

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Por otra parte, sus amigos y compañeros de clase no escatiman en elogiosos hacia su compañera, de la que dicen que es muy inteligente y que a veces se ha inspirado en ellos para hacer su actuación. ¡Debe de ser muy complicado vestirse de alguien distinto cada día!

Sus padres están contentos de que ella muestre su personalidad con este proyecto, y que sirva, dicen, para representar sus vidas e importancia histórica y no los atributos de belleza. Pero también están algo cansados. Como este año, la pequeña está repitiendo algunos personajes, ya está pensando en un nuevo proyecto: vestirse con el uniforme del colegio. ¿Dejarías a tu hijo acudir disfrazado al colegio?