Salud y bienestar

7 hábitos buenos que son malos para nuestra salud

Levantarse temprano, comer ligero, hacer ejercicio... Toda la vida escuchando los mismos consejos y ahora resulta que no hay que seguirlos a pies juntillas porque tienen sus 'matices'.

El ejercicio es bueno, pero no siempre. Se debe adaptar a cada uno y practicarse avanzado el día.

Según un artículo reciente publicado en el Huffington Post algunos de estos hábitos podrían no ser tan saludables a largo plazo:

1. Beber mucha agua

1,5 litros de agua al día, ni un centilitro menos. Todo el mundo está de acuerdo en que el agua es vida y hay que beber todo lo posible para estar sano.

Pero cuidado, si el agua es realmente necesario para nuestra supervivencia, beber en exceso también es malo porque puede reducir la concentración de sal en la sangre, y esto es peligroso. En cuanto a las botellas de plástico, sus componentes químicos pueden contaminar y alterar nuestros niveles hormonales.

Relacionado: no necesitamos beber dos litros de agua al día

2. Tomar cócteles sin alcohol

Si crees que al reemplazar un mojito tradicional por un preparado de zumos sin alcohol le estás haciendo un favor a tu cuerpo, puede que te equivoques.

Los cócteles sin alcohol están saturados de azúcar refinada, que es, según los investigadores, es tan destructivo y adictivo como el alcohol. Así que para disfrutar de una bebida saludable es preferible decantarse por los zumos de fruta fresca en lugar de los néctares y zumos preparados elaborados con productos químicos. Además... ¡la mayoría saben a jarabes!

Relacionado: Qué le pasa a tu cuerpo si bebes un refresco cada día durante mucho tiempo

3. Hablar sobre los problemas

"La comunicación es la clave", se puede leer en multitud de revistas para mujeres. Por desgracia, esta máxima de la psicología podría tener el efecto contrario en nuestro estado de ánimo.

Según un estudio de la Universidad de Columbia, en los Estados Unidos, 'rumiar' y analizar el mismo problema una y otra puede causar ansiedad, estrés y llevar a la depresión. La mejor manera de salir de este círculo sería centrarse más en la solución que en el problema en sí.

Los expertos recomiendan comer de todo "con moderación", sin prohibirnos ningún alimento.

4. Hacer deporte por la mañana

Sí, la actividad física regular es buena para la salud. Pero (y dicho desde el cariño), para que se enteren todos esos corredores domingueros entre los que me incluyo, caerse de la cama y ponerse a hacer flexiones no es bueno.

Más bien al contrario, es mejor ir a correr después de la hora del brunch. Un investigador de la Universidad de Brunel descubrió que el entrenamiento físico a primera hora de la mañana podría debilitar el sistema inmunológico y abrir la puerta abierta a las infecciones virales. Así que es mejor reservar los ejercicios más intensos para el mediodía.

5. Tomar suplementos dietéticos

Las vitaminas A, B, C o D son necesarias para nuestra salud... Sin embargo, no es aconsejable tomarlos como sustitutos de otros complementos alimenticios. Varios estudios han demostrado que la ingesta excesiva de vitaminas tales como hierro, magnesio o vitamina B6, puede aumentar el riesgo de muerte en mujeres de edad avanzada.

Una sobredosis de vitamina E puede hacerte correr el riesgo de padecer un cáncer de próstata. Así que suelta esas cápsulas y come más frutas y verduras.

6. Embadunarte de protector solar (pantalla total)

Desde hace muchos años nos machacan con las campañas de prevención del melanoma y el cáncer de piel. Cada verano son más agresivas y claro, con el miedo que nos meten a ver quien es el guap@ que se atreve a asomar la punta de su nariz sin haberse untado con crema solar.

Por supuesto que la protección solar es muy importante, pero si quieres evitar tener que recurrir a las vitaminas artificiales mencionadas anteriormente, ten en cuenta que la exposición a la luz UV es esencial, ya que evita que la carencia de vitamina D. Pasar cada día 10 minutos al sol (evitando las horas centrales) es bueno y saludable.

7. Consumir alimentos "light"

La demanda de alimentos sanos y ligeros ha aumentado tanto como sus ventas. Sin embargo, su consumo es un señuelo para eliminar la 'grasa buena' como el omega-3. Precindir de ella puede ser perjudicial para la salud.

El ácido que se encuentra en el pescado y los frutos secos es esencial para el funcionamiento correcto del cerebro y del corazón, y puede prevenir la artritis. Recuerda, la clave está en comer de todo "con moderación".