Salud y bienestar

¿Cuánta leche debemos tomar?

Nuestra primera alimentación se basa en la leche porque es uno de los alimentos más completos que hay. Esto es debido a que la mayoría de su peso es agua (87 por ciento), y un 3,5 por ciento son proteínas de buena calidad, que intervienen en la construcción de músculos, huesos y tejidos del cuerpo. También aporta sales minerales esenciales como calcio, fósforo y magnesio.

Además, la leche es una buena fuente de vitaminas del grupo A, B y D que suelen estar disminuidas en las leches bajas en grasa, por lo que muchas marcas añaden vitaminas que se hayan podido perder con el procesado o con la retirada de parte de su grasa.

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La leche y sus derivados constituyen uno de los grupos de alimentos con mayor consumo a nivel mundial, especialmente en los países desarrollados. Pero tan malo es el abuso como la carencia en su consumo. Por eso, los especialistas recomiendan tomar entre 2 y 4 raciones al día para niños y adultos, asegurando al menos 3 raciones en la infancia, adolescencia y embarazo.

En concreto, entre el primer y tercer año se recomienda tomar unos 500 ml de leche al día para cubrir las necesidades de calcio, que son de 800 mg.  En estos primeros años, la leche debe ser entera, salvo que el médico indique lo contrario.

Una ración es un vaso de leche o dos yogures, con lo cual en una alimentación equilibrada y variada se puede consumir lo siguiente:

- Un vaso de leche y dos yogures.

- Dos vasos de leche y un yogur.

- Un vaso de leche, un yogur y un poco de queso.

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Cuando existen problemas de intolerancia a las proteínas de la leche o a su azúcar (lactosa), su ingesta se acompaña de trastornos digestivos como la dispepsia, diarrea, vómitos o flatulencia. En este caso, se deben buscar buscar alimentos alternativos, y es necesario asegurar una dieta suficientemente rica que supla las necesidades de otros nutrientes importantes para la salud como el calcio o las vitaminas.

Por otro lado, algunos científicos sostienen que tomar leche en la edad adulta puede ser perjudicial. De hecho, entre los mamíferos, sólo el ser humano consume leche después de la lactancia materna. En la cultura occidental, el consumo de leche de vaca o cabra está más que asumido.

"La mayoría de la población del mundo (incluidos China y Japón) consume ninguno o muy pocos lácteos, y en estos individuos los cáncer de mama y próstata son extraordinariamente raros. Se dan muchísimo menos que en las sociedades occidentalizadas", asegura Jeffrey Holly, catedrático de Ciencias Clínicas de la Universidad de Bristol (Reino Unido).

No obstante, los expertos afirman que no pueden demostrarse por el método causal las supuestas consecuencias negativas para la salud del consumo de lácteos. ¿Has dejado de tomar leche de vaca? ¿Por qué?

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