Salud y bienestar

Implantes de mama, ¿qué está pasando?

Desde marzo de 2010 en España se pusieron los medios para frenar la puesta en el mercado, distribución, exportación y utilización de las prótesis mamarias de gel de silicona PIP, fabricadas por la empresa francesa Poly Implants Protèses y distribuidas a través de la filial española.

La Directiva 2007/47/CE regula la calidad y seguridad de los implantes mamarios.

La  Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, perteneciente al Ministerio de Sanidad y Política Social, instaba a que "los centros y profesionales sanitarios que pudieran disponer de estas prótesis, cesaran de forma inmediata su implantación".

Asimismo, las autoridades sanitarias recomendaban que "las personas portadoras de prótesis mamarias debían comprobar, a través de la tarjeta de implantación o el informe clínico que recibieron en el momento de la intervención, si sus prótesis correspondían a las prótesis Poly Implant (PIP). Si este fuera el caso, convendría solicitar cita en el centro en el que se practicó la intervención o con el cirujano correspondiente para planificar un seguimiento correcto".

En este sentido, desde la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE) aconsejan a las pacientes portadoras de este tipo de prótesis que acudan a su cirujano plástico, quien les realizará una revisión del estado de las mismas. Así ante el mínimo signo o duda de posible rotura de las prótesis, estas deben ser extraídas; y en el caso de producirse un fallo, se podrá realizar una nueva intervención para retirar la prótesis defectuosa y reemplazarla.

Revisión periódica
Actualmente, solo están permitidos los implantes de silicona, que pueden estar rellenos de suero salino o de gel de silicona, siendo estos últimos los más utilizados y también los más recomendables. En cuanto a la forma, se encuentran los implantes redondos, los más utilizados a nivel mundial, y los implantes anatómicos, que se asemejan más a la forma de la mama.

Lo fundamental para la SEPRE es que las pacientes que van a someterse a una operación de mama reciban toda la información sobre el tipo de implantes, la calidad y seguridad de los mismos por parte de su cirujano.

Según explica la Dra. Isabel de Benito, cirujana plástica miembro de la SECPRE, "hoy en día podemos elegir un implante a medida para cada paciente puesto que la variedad de prótesis es muy grande. Pero esto requiere, previamente, un correcto diagnóstico y valoración de la persona que va a someterse a la intervención".

"Es importante -añade- considerar a cada paciente como un caso único, practicando una cirugía personalizada y huyendo de procedimientos estándar".

Una vez implantados, la recomendación de los expertos de la SECPRE es realizar una revisión de los mismos a los diez años de su colocación, aunque realmente suelen realizarse anualmente por un cirujano plástico o un ginecólogo. Una revisión periódica asegura que, si se produce alguna complicación, esta se pueda detectar a tiempo y se solucione.

"Los datos señalan que los implantes son dispositivos muy seguros, ya que el índice de rotura a los cinco años es menor del 2 por ciento". Además, todos los productos sanitarios están sometidos a una legislación y certificación internacional como signo de garantía y seguridad a la hora de ser utilizados por los profesionales sanitarios implicados.

Según los expertos, lo habitual es que las prótesis actuales duren más de veinte años, aun así, es importante realizarse las revisiones, ya que el 85 por ciento de las mujeres que han sufrido una rotura no lo saben ni lo notan hasta que se lo comunican en una prueba diagnóstica.

Fuente: Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE).

Una revisión periódica asegura que, si se produce alguna complicación, esta se pueda detectar a tiempo y se solucion