Salud y bienestar

La obesidad… ¡se contagia entre amigos!

Según estudio científico de EEUU, la gente que nos rodea puede tener un poderoso impacto en nuestras conductas y hábitos de salud. De modo que si tenemos amigos más gordos que nosotros lo más probable es que subamos pronto de peso.

Solemos elegir a nuestros amigos a nuestra imagen y semejanza.

Por el contrario, tener amigos más delgados que nosotros conducirá a una pérdida de peso, afirma el estudio publicado en la revista PLoS One, cuyos autores remarcan que cuando se habla de su círculo de amigos, se refieren a aquellos con los que tienen contacto físico y comparten actividades, no sus amigos de 'Facebook'.

Los investigadores de la Escuela de Medicina Stritch de la Universidad Loyola de Chicago (EE UU) han demostrado que la influencia de nuestros amigos también se extiende a otros ámbitos. Por ejemplo, determina lo activo que es un individuo y si practica o no deporte. Este 'vinculo' es especialmente fuerte entre jóvenes y adolescentes.

Para el estudio, dirigido por el doctor David Shoham -profesor asistente en el departamento de Medicina Preventiva y Epidemiología- se siguieron los hábitos nutricionales de 1.800 adolescentes blancos y residentes en zonas rurales. Se midió también su índice de masa corporal (IMC), altura, peso corporal, amistades, actividades deportivas y el tiempo que pasan mirando alguna pantalla (ordenador, tv...).

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Al cabo de un año, los investigadores volvieron a realizar las mismas mediciones y los resultados obtenidos sugirieron que en lo que respecta al IMC, los adolescentes tendían a relacionarse con aquellos que se aproximaban al suyo. Un estudiante con un IMC en el límite entre delgadez y sobrepeso que tenía amigos delgados  tenía un 40 por ciento más probabilidad de reducir su IMC y 27 por ciento más probabilidad de incrementarlo.

Por otro lado, un estudiante con sobrepeso y amigos obesos, tenía un 15 por ciento más probabilidad de reducir su IMC, y un 56 por ciento más probabilidad de aumentarlo. Estos resultados muestran que la influencia social "tiende a operar más en direcciones perjudiciales" que en direcciones beneficiosas, especialmente en lo que se refiere al IMC.

Por lo tanto, los investigadores afirman que es necesario tomar en cuenta la influencia social en el diseño de tratamientos efectivos para combatir la epidemia de obesidad, especialmente entre los jóvenes. ¿Qué os parece el estudio? ¿Pesas lo mismo que tus amigos?