Salud y bienestar

Lo que hay que tomar antes de lavarse los dientes

Sabemos que hay que hacerlo (cepillarse los dientes) después de cada comida, al menos dos veces al día, porque las caries comienzan a producirse en el minuto uno y durante las siguientes dos horas. Por tanto, la limpieza bucal no es tan efectiva pasado ese periodo de tiempo.

El cuidado de los dientes influye en nuestro aspecto físico y nuestra salud, ¡no los descuides!

Según explica el ortodoncista Iván Malagón, "si te cepillas dos o cuatro veces al día te da lo mismo. Lo que sí tenemos es que estar educados en el hecho de que si comemos alimentos muy pegajosos y muy dulces hay que cepillarnos lo antes posible. No obstante, si tienes una dieta equilibrada y sin altos contenidos en azúcar se podrá tener una boca muy sana con sólo cepillarte dos veces al día".

Asimismo, este experto destaca la necesidad de beber agua sin gas -contiene ácido carbónico- porque reduce la aparición de caries y masticar chicles sin azúcar y con xilitol -edulcorante natural procedente de la corteza del pino- porque hace "una especie de barrido" y estimula la secreción de saliva.

Pero además, hay una larga lista de alimentos que ayudan a mantener una buena salud bucodental evitando la aparición de caries y demás enfermedades dentales.

Por ejemplo, se aconseja beber leche o derivados y mucha agua antes de cepillarse los dientes, sobre todo, después de haber tomado alimentos con un alto contenido en ácido.

También es bueno comer chocolate (puro), té verde y masticar chicle. En concreto, el chocolate es un alimento no pegajoso que posee contenidos antibacterianos. Así que si eres goloso, sustituye las 'chuches' muy pegajosas y calóricas por una onza de chocolate puro y si no puedes resistirte, ten en cuenta que las verduras crocantes (zanahorias, apio y rábanos) ayudan a quitar de los dientes las partes pegajosas de otras comidas.

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Por su parte, el té verde contiene mucho flúor, por lo que remineraliza el esmalte, y no lo mancha como el café y otros tés que lo tiñen. Además tiene compuestos "antioxidantes" que ayudan a retrasar el envejecimiento tanto de los dientes como de las encías.

"Al apretar las muelas cuando masticamos se provoca un fluido que genera muchísima saliva, que ya de por sí tiene un efecto antibacteriano, y evita que se produzcan las caries", explica Malagón.

Los cereales y los productos con un alto contenido en fibra ayudan al blanqueamiento dental. Al igual que las zanahorias o los apios que poseen "muchísimas" sustancias naturales que ayudan a la limpieza de los dientes y regeneran el esmalte.

Por último, si no tienes a mano el cepillo recuerda que un mordisco a una sabrosa y fresca manzana equivale, casi, a un cepillado de dientes. Las manzanas son excelentes para limpiar la placa, despejar los dientes y mejorar las encías. Además son ricas en calcio y fósforo, nutrientes beneficiosos para los dientes.

Por el contrario, el pan, el limón o la naranja dismineralizan el esmalte y no conviene cepillarse inmediatamente después debido a que contribuye a "devastar" los prismas de dicho esmalte. Así que... cuidado con la bollería y los zumos.

Fuente: E.P.