Salud y bienestar

De los 20 a los 30, edad crítica para la lesión de rodilla

Investigadores del Hospital Universitario Karolinska (Suecia) aseguran que los hombres tienen más lesiones de ligamentos de rodilla que las mujeres, pese a que investigaciones previas habían demostrado que éstas son más propensas a romperse el ligamento cruzado anterior y necesitar cirugía.

Es una lesión frecuente en deportistas y no deportistas, que produce dolor y limitación severa.

Este ligamento es clave en la estabilización de la rodilla y suele ser motivo de lesión de deportistas que han de hacer giros rápidos o movimientos giratorios, como el baloncesto, el fútbol y el esquí, y aproximadamente la mitad de los afectados deben pasar por el quirófano para su curación.

La investigación, cuyos resultados publica en su último número el 'American Journal of Sports Medicine', tuvo en cuenta las lesiones de toda la población sueca entre 2002 y 2009, y no sólo las de deportistas.

De este modo, el autor de la investigación, Richard Nordenvall, y su equipo contabilizaron un total de 56.659 personas que padecieron esta lesión en dicho periodo, un total de 78 de cada 100.000 ciudadanos del país escandinavo.

Los hombres representaron sufrieron alrededor de estas 34.000 lesiones, en torno a un 60 por ciento, y también representaron un 59 por ciento de las cirugías reconstructivas realizadas por esta lesión.

Lo que sí observaron es que las mujeres suecas tienden a experimentar estas lesiones a una edad más joven, entre los 11 y 20 años, frente a los 21 a 30 de los hombres.

Además, cuando Nordenvall y su equipo observaron sólo en los grupos de edad con las tasas más altas de lesiones, los hombres todavía tenían muchos más problemas de rodilla, con una tasa de 225 casos por cada 100.000 habitantes de entre 21 y 30 años, frente a 144 por cada 100.000 mujeres de entre 11 y 20 años.

El tratamiento será distinto en cada caso y dependerá de la causa que origina la dolencia.

Para Darin Padua, director del Laboratorio de Investigación de Medicina Deportiva de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, estos resultados no son nada sorprendentes porque "se trata de una lesión más común de lo que se piensa".

De igual modo, apunta que las diferencias entre sexos pueden estar relacionadas con "diferentes etapas en el desarrollo o con diferencias en los patrones de movimiento".