Salud y bienestar

Quitar o no quitar las muelas del juicio

Las muelas del juicio causan problemas a dos tercios de la población, según datos de la Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial (SECOM). Un 72 por ciento de la población tiene al menos un cordal inferior con dificultad de erupción, mientras que un 45 por ciento tiene problemas en la salida del cordal superior.

Si las muelas no tienen mucho espacio salen en posición inadecuada y causan dolor.

La SECOM advierte de que la extracción preventiva de las muelas del juicio, como aún se realiza en algunas clínicas, no está siempre justificada.

"En general no deben extraerse muelas del juicio que no produzcan síntomas y que estén cubiertas por mucosa y hueso. Sin embargo, todavía se siguen quitando estas piezas sin haber ninguna justificación", explica el Dr. Arturo Bilbao, presidente de la SECOM.

Según los cirujanos orales y maxilofaciales la extracción de estas piezas dentales sólo se deben realizar "cuando puedan existir infecciones de repetición, dolor, quistes o daño potencial al segundo molar".

Por su parte, para el Dr. Fernando García-Marín, del Servicio de Cirugía Oral y Maxilofacial del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, "hay que extraer la muela cuando ésta asoma en la boca pero está atascada en su erupción y hay riesgo de infección". Y también cuando hay interferencias con prótesis u ortodoncias también se hace necesaria su extracción.

Por ello, el cirujano oral y maxilofacial tiene siempre que hacer un balance entre los riesgos y los beneficios antes de realizar una extracción de los terceros molares incluidos, ya que "ninguna cirugía es inofensiva".

No siempre va a ser necesario quitarlos e incluso pueden surgir otras complicaciones, "cuando el nervio pueda ser dañado y pueda causar la insensibilización del labio, se recomienda no extraer la muela", añade García-Marín. También es menos recomendable la extracción a partir de los 30 años, puesto que la operación se hace más complicada.

Recuperación molesta

Diversos estudios prueban que el postoperatorio después de una extracción de las muelas del juicio está condicionado por muchos factores. Una investigación publicada en la revista oficial de la Asociación Americana de Cirugía Oral y Maxilofacial en febrero, y realizada por la Universidad de Heidelberg (Alemania) concluye que hay "una correlación significativa entre el nivel de dificultad de la extracción quirúrgica del tercer molar inferior y la tasa de complicaciones inflamatorias, debido a la posición en la que se encuentren estas piezas dentales".

"Este tipo de intervenciones suelen ocasionar inflamación y molestias unos días, pero con el control adecuado por un cirujano oral y maxilofacial suelen acabar remitiendo", concluye el Dr Bilbao.