Salud y bienestar

Si nadas, ponte gafas

Enrojecimiento, escozor, sensación de arenilla y cuerpo extraño, hipersensibilidad a la luz y lagrimeo son algunos de los síntomas de las conjuntivitis, que se multiplican en verano.

La queratitis, un tipo de afección de la córnea que puede sobreinfectarse, también es mucho más frecuente en la época estival.

Para evitar estas dolencias, la Fundación Rementería ha publicado un decálogo de prevención de estas infecciones e irritaciones entre las que destaca el uso de las gafas de natación o buceo.

Si vas a la piscina, ponte gafas de natación

El riesgo de irritaciones e infecciones oculares ocurre tanto en aguas tratadas con productos desinfectantes como en aquellas sin tratar.

En ese sentido, un estudio publicado en julio en la revista Journal of Toxicology and Enviromental Health sostiene que dos de cada tres piscinas presentan niveles excesivos de cloro y de otros productos desinfectantes.

El estudio, llevado a cabo en Portugal por investigadores del Instituto Nacional de Salud, analizó los niveles de pH, oxidación, cloro y trihalometanos (compuestos utilizados en los procesos de potabilización), entre otros factores.

Otra investigación publicada en la revista International Journal of Hygiene and Public Health el pasado año explica que existe "una relación directa entre la irritación de los ojos de los nadadores y el contacto con el agua tratada con cloro", según los autores.

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El cloro puede resultar muy irritante para los ojos, sobre todo en niveles excesivos, algo que sucede con frecuencia en las piscinas públicas", señala la doctora Marina Leal, de la Fundación Rementería.

Por otro lado, las aguas sin tratar de ríos estanques y algunas piscinas domésticas pueden ser un foco de infección, advierte la Dra Leal.

Los principales virus y bacterias que pueden desencadenar conjuntivitis son adenovirus y estafilococo áureo.

El contagio puede producirse "a través de las manos, del contacto con toallas, prendas de ropa, e incluso con los estornudos de la persona afectada", añade la experta.

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Por eso se recomienda no compartir toallas ni prendas que estén en contacto con el ojo y, si se sufre conjuntivitis, evitar bañarse en lugares públicos.

Con respecto a las gafas de buceo, deben ajustarse bien a las sienes para que no entre agua con el movimiento y que tengan una capa antiniebla.

Un estudio publicado el año pasado en la revista Optometry and Visión Science asegura que "con esta protección, el ojo se mantiene a salvo de la colonización de bacterias, especialmente  si se utilizan lentes de contacto".