Salud y bienestar

Varices: por qué nos salen y cómo prevenirlas

Las altas temperaturas, la obesidad, el embarazo, el estreñimiento o la utilización de prendas de ropa muy ceñidas son factores generadores de la aparición de varices. La patología varicosa representa uno de los diez procesos más comunes y su tratamiento quirúrgico se encuentra en el 'top 10' de las intervenciones más frecuentes en el mundo occidental.

Un remedio natural, infusiones de vid roja y castaño de indiasAunque aparece con mayor frecuencia en los países nórdicos y centroeuropeos, lo cierto es que en nuestro país esta patología afecta a entre 2,5 y 3 millones de personas, de los que un 2 por ciento presentan úlceras y, de estos, el 45 por ciento se halla en situación de baja laboral, según comenta el profesor Francisco Lozano, presidente de la SEACV.

La insuficiencia venosa tiene una mayor incidencia en el sexo femenino debido a que las modificaciones hormonales hacen a la mujer estar más expuesta a esta enfermedad. De hecho, el sexo y las alteraciones hormonales, unidos a la edad, el sedentarismo rutinario y a la exposición a temperaturas elevadas son los factores generadores de la aparición de varices.

A estos se añaden otros desencadenantes como la obesidad, el embarazo, el estreñimiento o la utilización de prendas de ropa muy ceñidas, que actúan como un torniquete y constriñen la circulación.

Las altas temperaturas, y más ahora en verano, son también un enemigo de este tipo de patologías al inducir la vasodilatación, lo que puede provocar el desarrollo de los primeros síntomas de la enfermedad. "Tampoco es conveniente exponerse a los rayos UVA, las saunas, baños turcos, jacuzzi y termas, así como las fuentes de calor aplicadas directamente en las piernas como las mantas eléctricas o la depilación con cera caliente", explica el doctor Javier Cabot, vocal de comunicación de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (SEACV).

Influencia hereditaria
Según el doctor Cabot, "en un 90 por ciento de los casos la aparición de los problemas venosos se debe a una causa de carácter primario o idiopático, a menudo con un importante componente hereditario".

Los síntomas y manifestaciones clínicas son progresivas y evolucionan, apareciendo en las primeras fases sensaciones banales de dolor, pesadez y tensión en las piernas, seguidas de calambres e hinchazón.

El ejercicio es necesario para lucir unas piernas sanas y bellas

Posteriormente aparecen las dilataciones varicosas en sus distintas formas: telangiestásicas (arañas vasculares), reticulares (de hasta 3 mm de diámetro) y tronculares (de calibre superior a 3 mm de diámetro). Finalmente se presentan las formas complicadas que van desde la varicorragia o rotura venosa, la caricoflebitis o varicotrombosis y la trombosis venosa profunda, hasta los trastornos cutáneos: dermatitis, eczema, atrofia cutánea y calcificaciones.

El ejercicio moderado ayuda
Al contrario de lo que mucha gente piensa, el deporte no está contraindicado.  Exceptuando los de contacto y riesgo, los expertos recomiendan pasear, nadar o montar en bicicleta para activar las bombas venosas.

Insisten, además, en que siguiendo unos hábitos de vida saludables, y con el beneficio que supone la terapia compresiva mediante los vendajes elásticos, podemos prevenir la aparición de estas patologías. Es también importante llevar una dieta equilibrada que prevenga la aparición de la obesidad, desencadenante de la insuficiencia venosa, ingerir entre 1,5 y 2 litros de agua al día y prevenir el estreñimiento.

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Consejos prácticos
Hay una serie de ejercicios y medidas que se pueden llevar a cabo para evitar los problemas de circulación:
•    Mantener las piernas elevadas unos 15-20 centímetros durante el reposo nocturno.
•    Utilizar medias terapéuticas elásticas de compresión decreciente en horas de trabajo y para viajar.
•    Activar las bombas venosas mediante el ejercicio.
•    Mantener la movilidad del tobillo cuando permanecemos mucho tiempo sentados.
•    Llevar calzado ancho y cómodo con un tacón de 3-4 cm. Evitar zapatos de punta fina, con tacón alto de aguja, los muy planos y las botas altas ajustadas.
•    Usar ropa ancha y fresca que favorezca la transpiración. Evitar prendas ceñidas, ligas, fajas y corsés.
•    Mantener la piel bien hidratada.
•    Realizar duchas con agua fría de pies y piernas.
•    Dejar de fumar.
•    No exponerse a fuentes de calor y las altas temperaturas, que favorecen la vasodilatación.
•    Evitar el sobrepeso.
•    Llevar una dieta equilibrada
•    Ingerir abundantes líquidos.
•    Prevenir el estreñimiento.

Pueden eliminarse
Existen fármacos venoactivos o flebotónicos que reducen los síntomas y mejoran la calidad de vida, aunque su acción es temporal y limitada, por lo que solo deben emplearse en épocas de riesgo o necesidad y siempre prescritos bajo la supervisión del médico especialista.

Asimismo, el presidente de la SEACV advierte que "no están exentos de efectos secundarios, formas leves de dispepsia o náusea en un 1 por ciento, aunque también hay descritos casos de hepatitis y agranulocotosis".

Solo si estamos ante una insuficiencia venosa crónica por varices con incompetencia valvular certificada es recomendable recurrir al tratamiento quirúrgico. "La cirugía venosa ha evolucionado hasta técnicas mínimamente invasivas que se pueden realizar de forma ambulatoria y que logran la eliminación de las varices en un corto periodo de tiempo, disminuyendo la baja laboral y garantizando un excelente resultado estético", argumenta este experto, que destaca la flebectomía ambulatoria, que utiliza sustancias esclerosantes o energías termodinámicas y que es capaz de ofrecer un tratamiento adecuado e individualizado para cada paciente.