Es bueno que el recién nacido llore

Mediante el llanto el recién nacido nos comunica que tiene alguna necesidad, así que es muy buena señal que lo utilice, lo preocupante sería que no llorara nunca.

Es bueno que el recién nacido llore

Durante sus primeras semanas de vida el recién nacido utiliza el llanto para hacernos saber que tiene hambre, o sueño, o que algo le molesta. La mayoría de los neonatos lloran una media de dos horas al día. Por eso no debes preocuparte si tu pequeño estalla en llantos en diversos momentos de la jornada: por ahora, éstos son su único medio de comunicación para expresarte sus necesidades. Diversos tipos de llanto
Al principio es normal que no entiendas qué le ocurre. No debes sentirte culpable por ello: necesitas tiempo para conocerle. Hay estudios que aseguran que a las tres semanas del nacimiento las madres ya saben distinguir el motivo del llanto de su bebé, así que no vas a tardar una eternidad en convertirte en una madre “experta”. Aun así, te vendrá muy bien saber que el tipo de llanto del bebé varía en función de la causa:
- Si tiene hambre comenzará a llorar repentinamente, hará una pausa y volverá a empezar. También se llevará los deditos a la boca o chupará la sábana de su cuna, y si tardas en darle de comer, la intensidad de su llanto irá siendo cada vez mayor.
- El llanto por sueño suele ser monótono e intermitente. Además, el pequeño se frotará los ojos.
- Si le duele algo llorará con mucha fuerza, no se tranquilizará con nada, tendrá mirada de susto y le temblará la barbilla.
- Cuando se sienta molesto porque lleva el pañal sucio o porque tiene frío o calor o se siente solo no llorará fuerte, sino a modo de queja, y se moverá de manera continua, demostrando que no está cómodo en ninguna postura.

Mantén la serenidad
Cuando tu hijo llore, intenta mantener la calma, porque si le contagias tu nerviosismo llorará más.

Como primera medida cógele en brazos enseguida y háblale en un tono cariñoso (un recién nacido nunca llora por capricho, sino porque le pasa algo, y cuanto más nos demoremos en atenderle, más tardará en callarse).

Al sentir el contacto corporal contigo y escuchar tu voz se calmará bastante. Acto seguido, céntrate en averiguar la posible causa de su llanto y ponle remedio. Salvo que esté malito, observarás que cada día logras calmarle en menos tiempo.

¡Qué interesante!
El primer llanto del bebé coincide con su primera inspiración: el aire entra en sus pulmones y provoca un estímulo que le hace llorar. Este lloro es muy beneficioso para él, pues le ayuda a desplegar los pulmones.

Hay bebés muy tranquilos que no suelen recurrir a los llantos. Sólo hay que consultar con el pediatra si además de no llorar, tampoco manifiestan gestos ni expresiones.

Si tiene cólicos y llora sin parar...
El llanto por cólicos es el más difícil de soportar para los padres, no sólo por el volumen (altísimo) y por lo que dura (hasta varias horas seguidas), sino porque ven que su hijo está pasándolo fatal y no saben qué hacer.

Esta alteración se debe a la inmadurez del sistema digestivo y mejora mucho a partir del tercer mes de vida. Si tu hijo los sufre, para aliviarle puedes tumbarle boca arriba y darle suaves masajes circulares en la tripa, de izquierda a derecha, y pasearle manteniéndole boca abajo sobre tu antebrazo, mientras le masajeas la espalda con la mano del otro brazo.

Para saberlo todo sobre el llanto de vuestro pequeño os recomendamos este libro escrito por nuestra psicóloga Coks Feenstra: “¿Por qué llora mi bebé?”, Ed. Temas de Hoy, 26 €.

Más información:
Cómo cuidar de tu bebé durante todo el día.
Consejos sobre la higiene de tu bebé.