El cabello y las uñas durante el embarazo

Durante el embarazo, es normal que la mujer experimente numerosos cambios en su cuerpo, en sus formas, en su piel, y también en su cabello y en las uñas. Las hormonas adicionales pueden hacer que el pelo crezca más fuerte, rápido y abundante, que se caiga menos, tenga más cuerpo y volumen, y que las uñas, en cambio, se debiliten.

Aunque la textura y el crecimiento del cabello durante el embarazo experimentan cambios positivos, la mujer debe saber que este cambio no es permanente. De un modo general, la mayoría de las mujeres pierde una gran cantidad de pelo después de dar a luz, o cuando dejan de dar el pecho a su bebé. Esta cantidad brusca de caída de pelo se conoce por el nombre de Efluvio Telógeno Posparto, y se caracteriza por el desprendimiento de una cantidad alarmante del pelo, principalmente durante el lavado y el cepillado.

Cabello bonito y uñas débiles en el embarazo

El pelo y las uñas durante el embarazo

La pérdida del cabello suele ser temporal, ocurre durante los tres primeros después de dar a luz y puede prolongarse hasta los 6 meses. Sin embargo, la buena noticia es que durante el embarazo disfrutarás de un cabello espectacular. Es común notarlo más espeso, con más cuerpo y volumen.  

También es normal que algunas mujeres, durante la gestación, observen el crecimiento de vello en partes del cuerpo donde antes no había, como la línea alba entre el ombligo y el pubis, en el rostro y alrededor de los pezones o bien se asombren porque no tienen que depilarse. Algunas mujeres notan durante su embarazo que su cabello se ha vuelto más graso y seco, y otras que su cabello cambia de color.

Con las uñas puede ocurrir lo mismo que con el cabello, es decir, pueden crecer más rápidamente y más fuertes, aunque lo normal es que tiendan a debilitarse y a romperse. Como ocurre con el cabello, los cambios en las uñas tampoco son permanentes.

¿Qué hacer para estar guapa en el embarazo?

Si las uñas se han vuelto blandas y débiles, lo mejor es mantenerlas cortas y evitar el uso de productos químicos como los esmaltes y la acetona. En cuanto a la pérdida de pelo después del parto, es necesario saber que no necesita tratamiento alguno, pues es reversible. Se aconseja un lavado normal, y evitar productos químicos como los tintes.

Para acelerar la recuperación del pelo, se pueden indicar aminoácidos azufrados, por vía oral, o un masaje capilar. El vello que pueda aparecer en el rosto, brazos y piernas suele retroceder y caerse naturalmente. Si eso no ocurre, en los 6 meses siguientes, se puede indicar sesiones de láser o de luz pulsada, siempre que no estés amamantando a tu bebé.

Es también importante cuidarse desde dentro con una buena dieta basada en frutas y verduras, en alimentos que contengan vitamina A (leche, queso, zanahoria, mango, jugo de tomate), y beber mucha agua.

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