Una casa en medio del campo

Esta casa de campo tiene un porche delicioso y un interior tan fresco como acogedor. La fórmula del éxito: muebles de obra, mix de texturas, ventanales que enmarcan el paisaje y una distribución muy lógica.

Una casa en medio del campo El exterior de la casa en verde y blanco
Una exuberante trepadora proporciona agradable sombra al salón del porche y lo convierte en un ambiente mucho más acogedor. Su espesura oculta por completo los pilares de la cubierta y su intenso color contrasta con la fachada.
A destacar, un material tan rústico y tradicional como la teja, se actualiza y renueva pintado en blanco. Puf estampado, de Lu Ink.


Una casa en medio del campo Salón fresh
A la sombra, mullidos colchones, cojines y almohadones sobre dos bancos de obra componen un ambiente que invita a relajarse y a disfrutar plenamente del paisaje.
A esta decoración tan natural se suma la frescura y el encanto vintage de los muebles auxiliares. Cojines, de Lu Ink.
Mesa de centro con caballetes, de Little House. Los sillones de bambú se adquirieron en una tienda de La Bisbal d’Empordà.


Una casa en medio del campo Un salón con amplias miras
Uno de los ventanales del salón ofrece tal panorámica del paisaje que en el interior todo gira en torno a él.
De ahí, el diseño de un gran banco de obra en forma de U que, con colchones y multitud de cojines, ofrece un lecho cómodo y generoso para contemplarlo.
Cojines: los grandes lisos son de Habitat; los estampados, de Babillage, y los que tienen rayas, de Lu Ink.


Una casa en medio del campo Continuidad visual
La distribución del salón permite mantener la conexión visual entre la zona de estar y la cocina; dos ambientes que cuentan con su propio espacio, bien delimitado por el diseño ad hoc del mobiliario. Mesas roja y verde, de Luzio. Lámpara de sobremesa blanca, de Ikea.


Una casa en medio del campo Cocina y comedor, cara a cara
La zona de paso que conduce al jardín marca la separación entre la cocina y el comedor. En la primera, la instalación de una campana de obra exenta, que permitió ubicar el área de cocción en una península, fue clave para rentabilizar el espacio.
Electrodomésticos, de Siemens. En el comedor, mesa realizada por Carpintería Marco Antonio. Individuales de punto, de Zara Home.


Una casa en medio del campo
Iluminar el comedor con dos lámparas colgantes de croché y teñir de blanco las sillas rústicas diferentes, para lograr un ambiente más armónico, son dos ideas que destilan encanto.
En esta misma línea natural, una gran estantería de madera hace las veces de aparador. Lámparas, de Jardin d’Ulysse.
La estantería es un diseño de Jose Luis Hausmann, realizado por Carpintería Marco Antonio.

Más información:
Una casa mimetizada con la montaña.
Rehabilitar una casa con encanto natural.