Christian Lacroix, del arte a la moda

Aunque desde su infancia soñaba con ser conservador de arte, y para ello se preparó estudiando Historia del Arte en la Universidad de Montpellier y después en la École du Louvre, el futuro de Christian Lacroix estaba en la moda.

Retrato de Christian Lacroix.

Nació en la ciudad francesa de Arlés, en la que durante la semana Santa se celebraba un carnaval en el que todo el mundo se vestía con sus mejores galas, combinando vestidos de época con toques modernos. El diseñador asegura que parte de su inspiración viene de estos carnavales, que le aportaron una peculiar visión de la moda.

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En sus creaciones es frecuente encontrar reminiscencias con un aire provenzal, español, gitano y del toreo. Al parecer, la afición por los toros le viene de niño, y a menudo aparece reflejada, con una interpretación libre y llena de elegancia y creatividad, en sus colecciones.

En los años setenta conoció al diseñador Jean-Jaques Picart, que le ayudó a lanzar su carrera , y empezó a trabajar en Hermès en 1978, y, una vez que se graduó en la École du Louvre, entró en la firma Jean Patou.

Pasarían menos de diez años antes de que decidiera crear su propia firma de alta costura, Christian Lacroix, a la que siguieron diferentes gamas de todo tipo de productos: desde ropa para el hogar a vaqueros, pasando por fragancias, lencería, ropa para niños y hasta los uniformes de las azafatas de Air France en 2004.



En su estilo, barroco y muy teatral, destaca el uso del color y la yuxtaposición de tejidos, materiales inéditos y texturas sorprendentes en sus creaciones, además de un profundo amor por la artesanía y el lujo y una creatividad desbordante.

Lady Gaga, Lucy Liu, Helen Mirren, Christina Aguilera, Cate Blanchett, Eva Mendes, Charlize Theron o Dita von Teese son algunas de las muchas celebrities que eligen sus diseños: es una de las firmas preferidas de las alfombras rojas.