Cibeles EGO: Guchagucha o la moda como soporte del arte

Siempre hay en la Mercedes-Benz Fashion Week un espacio para todos los bolsillos. El mayor escaparate de la moda nacional esconde, tras los focos de la pasarela, un hueco para diseñadores emergentes que ofrece frescura y creatividad a precios asequibles. En el showroom de EGO nos hemos encontrado con Eduardo y Michiyo, responsables de Guchagucha, una prometedora marca de camisetas que da respuesta a las necesidades artísticas de estos dos diseñadores que no podían ganarse la vida sólo con el arte.


Ambos representan el triunfo de la creatividad contra la crisis. Un argentino y una japonesa deciden hace dos años embarcase en una marca de ropa como un medio de mostrar su trabajo (arte y diseño) mediante un soporte asequible: camisetas.

“Para nosotros son como un lienzo”, nos explica Eduardo Bartone en una charla informal entre desfile y desfile. “Es una manera de difundir nuestro trabajo artístico. El arte es para todos y debe estar en todas partes, no sólo en las galerías”.

Michiyo Sato corrobora la idea: “No podíamos ganarnos la vida sólo con el arte. Plasmando nuestras ideas en camisetas es posible”. Bartone confirma que no sólo han sobrevivido a la crisis, sino que han sabido capear el temporal. “El negocio va bien: vendemos por Internet, pero también en tiendas de toda España, Holanda y Bélgica”.

Su trabajo no deja indiferente. Y no sólo por el diseño, también por el precio: desde 15 euros puedes encontrar tu camiseta. Son capaces de reducir costes gracias a la autoproducción. “Nosotros nos encargamos del diseño, pero también hacemos la web, las fotos e incluso posamos de modelos para la página”, explica Eduardo.

¿Cómo llega una marca de camisetas al showroom de EGO? “Es una convocatoria abierta. Nos presentamos y nos eligieron. Fue muy gratificante para nosotros porque lo nuestro no es tan moda, es más diseño gráfico. Nos alegramos de que hayan abierto el espacio a otros profesionales”, asegura Eduardo.

¿Qué tal la venta?, les preguntamos. “Muy bien”, afirman satisfechos. “Nos compran los visitantes, los periodistas, pero también modelos y alguna que otra celebrity de series de televisión. Estamos muy contentos”.

Quédense con este nombre: Guchagucha. “Es un vocablo japonés que alude al desorden, a una mezcla caótica”, afirma Eduardo. Un torrente de ideas que se concreta en camisetas asequibles de diseño desbordante: ¿quién dijo que la moda y el arte son sólo para los ricos?

Por Mario Díaz López