El colesterol en serio

No somos conscientes del peligro que supone tener el colesterol elevado. Se trata de un factor de riesgo de primer orden que debemos controlar. A continuación, te contamos cómo hacerlo.

El colesterol en serio

El colesterol es un tipo de grasa indispensable para la vida. Es un constituyente de las membranas celulares y participa en la síntesis de hormonas, algunas vitaminas, y los ácidos biliares. Pero a veces puede convertirse en un factor de riesgo. Esa grasa puede ir acumulándose, reduciendo el calibre de los vasos sanguíneos. Es como una tubería con obstáculos que dificultan la circulación y favorecen la formación de trombos. Si eso ocurre, puede privar de riego una parte del corazón –infarto de miocardio– o algún vaso del cerebro con el riesgo de ictus cerebral.

El colesterol 'de familia'
Hay un colesterol elevado que es de origen familiar y es la enfermedad genética de mayor incidencia. Debe tratarse con medidas higiénico-dietéticas y, en manos del especialista, con la medicación correspondiente.

Los niños nacen con una proporción perfecta de colesterol y un equilibrio entre el bueno y el malo. Al poco tiempo, debido a su alimentación, ese equilibrio se altera. Es aconsejable que desde la infancia se conozcan las cifras. No deben llegar a 180 y, si es así, deberán controlar su comida. Hay que vigilarlo, porque el colesterol no da síntomas, pero los jóvenes tienen ya arterias de adultos, lo que significa que pueden entrar en riesgo de sufrir infarto de miocardio o accidente cerebral a una edad temprana.

¿Cuánto debo tener?
Todo adulto de más de 20 años de edad DEBE conocer sus cifras de colesterol y de lipoproteínas LDL y HDL, para lo cual, en el correspondiente análisis, se pedirá un “perfil lipídico”. Siempre ha habido una cierta polémica sobre cuáles deberían ser las tasas de colesterol normales. Los últimos estudios indican que el nivel deseable debe de estar por debajo de 200 mg/dl. El límite podría establecerse entre los 200 y los 250. Y por encima de los 250 debe considerarse un colesterol alto.

¿Colesterol bueno o malo?
El colesterol de la sangre es insoluble en los medios acuosos, por lo que se transporta en las lipoproteínas (constituidas por una parte de grasa y otra proteica).

Las lipoproteínas de baja densidad (LDL) se encargan de entregar el colesterol a las células para su utilización y es el que en determinadas condiciones acaba depositándose en las arterias. Es el llamado colesterol malo. Otras lipoproteínas son beneficiosas, ya que permiten la eliminación del exceso de colesterol de las células y de las arterias. Son las lipoproteínas de alta densidad (HDL) y es el llamado colesterol bueno.

¿Qué dieta debo seguir?
Las personas que tienen colesterol LDL elevado y/o un colesterol HDL bajo, tienen un mayor riesgo de desarrollar una enfermedad coronaria. Las mujeres, por los estrógenos, mantienen una tasa elevada de colesterol bueno hasta la menopausia.

Para combatir el colesterol, es aconsejable seguir una dieta baja en grasas, por lo que se recomienda:

  • Suprimir las grasas animales, excepto las del pescado.
  • Es conveniente reducir la ingestión de carnes. En todo caso, se recomienda comer sólo la parte magra. Es mejor, por ejemplo, la carne de pollo (sin piel), porque contiene menos grasa.
  • La dieta debe contener abundante fruta y verdura.
  • Todas las veces que puedas, sustituye la carne por pescado. Los pescados que más omega 3 contienen son la caballa (2,5%), las anchoas en lata, el salmón y el emperador.
  • Procura que los lácteos que vayas a consumir sean desnatados. Para cocinar trata de utilizar aceite de oliva o vegetal y prescinde de la mantequilla.

¿La grasa es lo malo?
En efecto. Cuando se hicieron las autopsias de los soldados muertos en la Guerra de Corea, (1951-53) se vio que los jóvenes de 21 años tenían placas de ateroma. Fue la primera generación criada con el lujo. La dieta era la responsable, pero no se sabía qué hacer para modificar la tasa de colesterol. Se hicieron estudios muy interesantes. Por ejemplo, con una dieta vegetariana, el colesterol desciende. De ahí la evidencia de que el nivel de colesterol no depende tanto de la cantidad de colesterol que se ingiere. La grasa, y sobre todo, el tipo de grasa, es más importante que el colesterol.

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