David Delfín llena la MBFWM de glamour

La cosa empezaba a ser preocupante. Las celebrities brillaron por su ausencia la jornada de ayer viernes en la Mercedes Benz Fashion Week Madrid. Ana Fernández, Laura Hayden y Aida Folch maquillaron unos front row semi vacíos y con caras (pocas) televisivas y no excesivamente cool como Mabel Lozano, Isabel Gemio o Luján Arguelles.

Davidelfin: Colección para la Primavera-Verano de 2013 (REUTERS/Paul Hanna)

Por suerte la MBFWM tiene a David Delfín. Y a sus fieles amigos. Alaska & Mario Vaquerizo, Martín Rivas, Miranda Makaroff, Elena Benarroch, Rossy de Palma, Paco León, Topacio Fresh, Jorge Suquet o Nuria Roca han puesto color a una semana de la moda que empezaba a tener más publico especializado y estudiantes de diseño que otra cosa.

Pero no quedo todo ahí. La puesta en escena siempre ha sido uno de los fuertes en los desfiles del rondeño –nadie olvida su debut en Cibeles hace justo diez años con capuchas y sogas al cuello de sus modelos–. Y, si en la última edición de la MBFWM sorprendió con el trío Alaska, Vaquerizo y Bimba Bosé cantando en directo, ésta vez ha desarrollado un concepto muy almodovariano.

Así, la presentación empezó con un video. Un cortometraje protagonizado por su musa y firmado por Diego Postigo –uno de sus socios al crear la marca, pareja de Bimba y ex cuñado del propio Delfin– que desató las risas y los aplausos. Gags con una Bimba riéndose de si misma, de su androginia y de su etiqueta de rara. Con Alaska haciendo de choni celosa de un Vaquerizo reconvertido en dependiente de gasolinera. Con Rossy de Palma vestida de guardia civil o Antonia San Juan como un espectro.

Carcajadas y surrealismo que distendieron a un público expectante. Y al que Delfín no decepcionó. En lugar de celebrar su primera década en la semana de la moda madrileña y revisitar sus clásicos –como hiciera ayer Ágatha Ruiz de la Prada por sus 30 años–, el modisto ha preferido seguir investigando. De ahí el nombre de la colección para la Primavera-Verano de 2013: Nowadays. Dice que resume sus ganas de disfrutar del presente y de lo que está por venir. Delfín asegura que aún no ha encontrado su identidad creativa. Y, como prueba, sigue experimentando.

Y el resultado es una colección impecable. Unos diseños glamurosos a más no poder. En popelín de algodón y lanas frías, con el blanco impoluto como protagonista –el mismo color del que puso la alfombra del desfile– que se mezcla con el gris y los tonos fresa, cereza o marino según convenga. Cortes de una limpieza admirable, con un toque de fetichismo ejecutivo que enamora. Y, para la fantasía de los presentes, unas piezas en blanco crema adornadas con pequeñas aplicaciones de cristales de Svarovsky en colores vivos. Y un cotilleo recurrente. Dicen ¬(una vez más) que Pelayo Díaz, presente en el desfile y autor de los bolsos que acompañaron las prendas de Nowadays, es su nuevo novio. La música –de Danny Elfman para el filme de Gus Van Sant  y un tema de Fangoria– tampoco pudo ser más acertada.

Resumiendo, Davidelfin es glamour. En el fondo y en la forma. Y se agradece lo que genera: Espectáculo.