El dolor de espalda en los niños

El dolor de espalda no sólo afecta a las personas mayores. Actualmente, más del 50 por ciento de los niños sufre dolores de espalda. El doctor Domingo Carretero, especialista en traumatología de la Fundación Kovacs, nos explica cuáles son las causas del dolor de espalda en los niños, por qué afecta más a las niñas que a los niños y qué pueden hacer los pequeños para prevenirlo.

¿Qué causa el dolor de espalda en los niños?

Doctor Carretero, traumatólogoDoctor Carretero, traumatólogo

El dolor de espalda, ya sea en niños o adultos, está motivado por múltiples causas. En los niños, tiene algunas particularidades especificas debidas a su edad y su desarrollo. Generalmente, en los niños influyen de forma importante las malas posturas, los malos hábitos en el transporte de la mochila y, también, la vida sedentaria con poco ejercicio, que en ciertos casos como se ve, ésta podría ser posiblemente la más importante, la falta de un nivel de ejercicio adecuado.

¿Por qué el dolor de espalda afecta más a las niñas que a los niños?

Actualmente, el 69,3 por ciento de las niñas ha sufrido alguna vez dolor de espalda antes de los 15 años frente al 50'9 por ciento de los niños. Por tanto, existe una diferencia estadística importante en el dolor de espalda entre niñas y niños en la franja de edad entre los 13 y 15 años, ya que en el caso de las niñas sube prácticamente al 70 por ciento. Exactamente, no sabemos por qué hay esa diferencia. No disponemos de ningún estudio para poderlo asegurar, pero se cree que se debe a que las niñas suelen hacer menos ejercicio o deporte, que los chicos.

Hay un tópico en la sociedad americana que dice que los chicos hacen deporte y las chicas se dedican a las artes. No sabemos si es un tópico o tiene algo de fondo, pero en todo caso los que tenemos hijos en los colegios, sabemos que el número de equipos federados de fútbol, baloncesto y otras disciplinas es bastante menor en los femeninos que en los masculinos.

¿Cuáles son las claves para que los niños disfruten de una espalda sana?

Es fundamental atender a dos grandes apartados: uno corresponde a un buen desarrollo muscular mediante el ejercicio o el deporte, y otro se centra en la ergonomía, es decir, en las buenas posturas.
En el caso del ejercicio y del deporte, en principio, cualquier ejercicio mejor que ninguno. En todo caso, hay algunos más completos que otros, pero siempre lo decisivo es que se haga de forma continuada, por eso nos debemos atener a aquello que al niño le guste más.

En cuanto a la ergonomía o las buenas posturas, fundamentalmente en el niño habría que considerar dos: una es la postura sentado. El niño pasa 8 horas sentado y de ahí la importancia de que lo haga de una forma correcta. La forma correcta es la ley de los ángulos rectos, la pierna formando un ángulo recto con el muslo y el tronco formando un ángulo recto con el muslo, bien arrimados a la parte de atrás de la silla,  y los brazos más o menos pegados al cuerpo. La altura del pupitre debe ser la correcta, de forma que no le obligue al niño a tener levantados hacia arriba los hombros y que tampoco le cuelguen. Esto es más complicado de cumplir porque los pupitres crecen todos a la vez, de forma que según se pasa de curso se aumenta la forma del pupitre, mientras que la naturaleza de los niños crece cada una a su ritmo, cada niño crece a un ritmo y el tirón a uno le da en unas fechas y a otros en otras.

Con esto queremos decir que tendría que haber sistemas simples de tornillo que pudieran elevar o bajar la altura de la mesa para adaptarlos, en aquellos casos en los que el crecimiento es más discordante a la edad general de su clase. Aunque el niño pasa 8 horas en clase y es donde hay que hacer más hincapié, también hay que tener en cuenta que en casa, cuando esta estudiando, también debe adoptar una buena postura, ahí los padres pueden influir más.

¿Cómo prevenir los dolores espalda a la hora de transportar el material escolar?

Siempre se dice que tiene que trabajar más la cabeza que la espalda y esto quiere decir llevar sólo lo imprescindible. Para llevar sólo lo imprescindible, se están tomando ciertas medidas como el fraccionamiento de libros, es decir, no llevar el libro entero sino por capítulos, de forma que se lleve sólo lo que se está estudiando en ese momento. El uso de las taquillas también es importante, y de tener que llevar mochila, hasta que los sistemas informáticos no estén más introducidos, se recomienda que la mochila sea lo más pequeña posible, porque si es pequeña no se puede meter más de lo que su capacidad permite. La forma de llevarla también es importante.

Aquí los padres tenemos que tener en cuenta que existen modas y que la moda tiene mucho tiro, pero lo más recomendable sería llevar una mochila con ruedas con un asa extensible para que se adaptable a la altura del niño. Si eso no lo admite la moda y tiene que ser colgada, que sea en los dos hombros, que los tirantes sean anchos, que lleve un cinturón para que se adapte perfectamente al cuerpo sobre la zona lumbar del sacro, no sólo en un lado en plan bandolera. Siempre hay que tener en cuenta que el niño no debe transportar más del 10 por ciento de su peso, es decir, que si el niño pesa 40 Kg el peso máximo que debería de llevar son 4 Kg. Es difícil de cumplir, pero cuanto más nos acerquemos al ideal mejor lo estaremos haciendo.

¿Qué otros aspectos hay que tener en cuenta a la hora de cargar con la mochila escolar?

La espalda de los niñosLa espalda de los niños

Otros factores a tener en cuenta, muy importantes, son a qué distancia vive el niño del colegio, durante cuántos metros va a transportar la mochila, porque si realmente vive a unos metros del colegio, tanto en plan positivo como negativo, el efecto de la mochila y del transporte del material escolar va a ser mínimo, es distinto al niño que tiene que transportar este material una gran distancia. Y sobre esto influye de forma decisiva la dotación muscular de ese niño. Lógicamente, un niño con un buen desarrollo muscular notará menos los efectos negativos de transportar algo más de lo debido.

En un niño con poca dotación y desarrollo muscular, el efecto negativo se multiplica, de ahí que siempre volvamos a la base de que el niño haga ejercicio, haga deporte y se mueva de la forma que le guste. Cualquier deporte es mejor que ninguno para que el desarrollo muscular sea óptimo, porque de esta forma, aunque hay que cuidar las posturas y el peso de la mochila, los excesos siempre tendrán un efecto más matizado.

¿Todos los deportes son buenos para la espalda?

En cuanto al tema de ejercicio en general, con los cambios que ha habido en los últimos 40 años, actualmente tenemos los dos extremos: los niños que sufren un entrenamiento profesional ya desde niños y, por otro lado, los niños que no hacen nada y se dedican a jugar con las consolas. 

Respecto a la gimnasia rítmica, un deporte que se suele empezar muy pronto con entrenamientos intensos, hay que tener cuidado. Se trata de un cuerpo generalmente inmaduro, sometido a entrenamientos duros de mucho tiempo y mucha repetición. Todo lo que tiende a ser muy competitivo a estas edades, por el sobreesfuerzo, por la repetición o por los desequilibrios musculares, que ocurren cuando se muscula más las piernas que los brazos, por ejemplo, no es lo más ideal para el desarrollo del niño.

Por todas estas razones, hay algunos deportes en los que se debería actuar con más cautela y los padres deberían de estar un poco más vigilantes. De entrada, no hay ningún deporte que no se pueda hacer, pero algunos si que deberían tener más vigilancia por parte de los padres. Igual que en otros la natación, por ejemplo, no pasa nada, en la gimnasia rítmica o en aquellos que implican movimiento de pesas, siempre hay que andar con bastante más prevención.

¿Cuál es exactamente la relación entre deporte y bienestar de la espalda?

En la relación entre el deporte, el ejercicio, en general, y el desarrollo del niño, hay muchos aspectos a considerar. El ejercicio modela el desarrollo óseo y desarrolla la musculatura. El ejercicio sirve para una mejor vascularización y circulación de la sangre, y sirve para el desarrollo de la información de los reflejos. Además, el ejercicio sirve para contrarrestar aquellas otras cosas agresivas y propias de nuestra sociedad como es la vida sedentaria. Es algo que tenemos que asumir, que nuestra vida es sedentaria, y ya que tenemos que pasar muchas horas sentados ya desde niños, hay que saber que la vida sedentaria es muy agresiva para la acumulación de peso y para debilitar y provocar dolores de espalda. El ejercicio tiene la función de contrarrestar ese efecto negativo que tiene la vida sedentaria actual.
 

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