El museo más cool

Existe un museo de historia natural que busca respetar al máximo los patrones ecológicos de su entorno. A juzgar por las reseñas, lo ha conseguido plenamente: prestigiosas publicaciones como Wallpaper o Architectural Design lo destacan como un edificio innovador, distinguido y futurista.

 


Ochenta millones de euros
Quien quiera vistarlo tendrá que desplazarse a las afueras de Salt Lake City, en Utah (Estados Unidos), centro de la comunidad mormona internacional. Fue diseñado por el arquitecto Todd Schliemann, del estudio Ennead de Nueva York. Ha costado casi ochenta millones de euros y mide 15.000 metros cuadrados. Se le conoce con el nombre de Rio Tinto Center.
 
Integración ecológica
Enseguida se reconoce este edificio singular, donde todo está pensado a fondo: "El uso de cobre marida perfectamente con los tonos y texturas de las rocas circundantes, mientras sus formas ofrecen un diálogo con Wasatch Range, el pico de las Montañas Rocosas que le sirve de telón de fondo", explica el especialista Taylor Antrim. Junta directiva del museo espera que se convierta en una atracción para turistas de todo el planeta. Los primeros recuentos les están dando la razón.


Más de un millón de especies
La idea de base es que un museo de historia natural no debe centrarse sólo en las vitrinas. También puede ser una plataforma privilegiada para observar el ecosistema que nos rodea. En el interior del edificio domina un atrio de veinte metros de altura, inundado de luz y de pasillos para desplazarse. En la zona para investigación están clasificadas más de un millón doscientas mil especies. Los encargados invitan a convertir el edificio en centro social, poniéndolo en alquiler para conciertos, presentaciones empresariales, fiestas privadas o incluso bodas.




.