Algo estás haciendo mal si te tapas la boca con la mano para estornudar

Allá por 2009, en plena pandemia de la Gripe A, las autoridades sanitarias instaron a los ciudadanos de todo el mundo a tomar medidas adecuadas de higiene para evitar el contagio de este virus: había dispensadores de jabón en los lugares públicos, carteles informativos sobre cómo evitar contagiarnos, e incluso se nos recomendaba no besar ni dar la mano cuando nos reuníamos con alguien: con un simple ‘hola’ bastaba.

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Si no tenemos un papel desechable a mano, lo más aconsejable es cubrirse con el codo.

Ahora, EEUU sufre la peor epidemia de gripe en 60 años, virus que afecta a 47 estados y que ya se ha cobrado la vida de 20 niños, y pese a todas las recomendaciones que nos han dado, la mayor parte de las personas seguimos adoptando malos hábitos de higiene cuando tenemos la gripe o simplemente estamos resfriados.

Los fomites (pequeñas gotitas de moco) que liberamos en los estornudos son un vehículo para la propagación de virus y bacterias. Un solo estornudo contiene alrededor de 40.000 gotitas de saliva, así que si cuando estornudamos nos cubrimos la boca con la mano, imaginaos la cantidad de virus que luego vamos a traspasar a personas u objetos: comida, el teclado del ordenador, nuestro teléfono móvil, dinero, la barra del metro o autobús y un sinfín de lugares en los que estaremos dejando nuestros pequeños virus.

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¿Pero qué pasa si no tenemos un pañuelo cerca para estornudar o no nos da tiempo a sacarlo? La respuesta es rotunda: el codo. Antes que echar nuestros virus en la mano, lo mejor es cubrirnos con el antebrazo.

Así lo recomiendan los expertos, que advierten que nuestras conductas de higiene no son las más adecuadas sobre todo por desconocimiento. Para que nos hagamos una idea, un estornudo puede llegar a viajar a una velocidad promedio de entre 110 y 160 kilómetros por hora, y las gotas de saliva y secreciones nasales expulsadas pueden alcanzar una distancia de hasta metro y medio.

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Las reglas básicas de higiene señalan que al estornudar, lo mejor es que nos cubramos con un pañuelo de papel desechable, mejor que con un pañuelo de tela, y que aun así siempre después de estornudar nos lavemos las manos durante al menos 20 segundos. En cualquier caso, si no tenemos a mano un kleenex, lo mejor es cubrirnos la boca con el codo. Así evitaremos propagar nuestros virus por el aire y evitar el contacto de estos con otras personas o con los objetos con los que habitualmente estamos en contacto.